Fuentes municipales confirmaron ayer que en el cuarto giro de Cornes hay trabajo todavía para diez días, con lo que la apertura de esta infraestructura antes de que finalice el año parece un hecho.
Lo que no está previsto, en principio, es una inauguración al uso, sino una simple puesta en funcionamiento exenta de cualquier intervención política con cobertura mediática.
Desde hace unos días se puede circular ya por el enlace que va desde la Galuresa hasta la conexión con la Nacional 525 y la AP-53 -utilizando el paso subterráneo de Santiago de Cuba- y que había tenido que ser cerrado temporalmente a causa de las obras de construcción del nuevo giro a segundo nivel.
El proyecto, que fue licitado por 2,4 millones de euros, es responsabilidad del Ministerio de Fomento que, una vez finalizada esta intervención, mantiene todavía una cuenta pendiente con la capital de Galicia: la construcción del túnel de Galuresa, que debería completar los alivios para el tráfico que han supuesto tanto el cuarto giro como el vial Sar-Pontepedriña. El alcalde siempre ha sostenido que ninguna de estas obras se entendería sin las otras.