«En Irak existe una democracia impuesta»

M. Beceiro

SANTIAGO

El artista iraquí exhibe en Amal su pintura, a la que se aferra para superar una guerra que le parece irreal

21 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Exiliado todavía en Roma, de donde no quiso volver a Irak porque Sadam Hussein le había condenado a muerte por no querer ir a la guerra contra Irán, Jaber Alwan es uno de los invitados al festival de cine euro-árabe Amal que se inaugura mañana.

-¿Cómo es que lleva 30 años exiliado en Roma después de que Bush haya declarado que liberó a su país y trajo la democracia?

-Ha habido un cambio en la situación, pero a peor todavía. Existe una democracia que no ha sido elegida por el pueblo iraquí sino impuesta por otro Estado.

-A partir de ahí usted y su pintura no han dejado de vivir en dos universos distintos: Irak e Italia. ¿Hasta qué punto eso ha influido en su arte?

-Influyó en el sentido de que el alma de mis cuadros es iraquí y la parte práctica es europea.

-La temática también es europea. ¿Se trata deliberadamente de huir del dolor de la guerra?

-No. Ocurre que yo me vine a Europa muy joven a estudiar dibujo, cuando todavía no era maduro.

-¿No había ni hay escuelas de pintores en Irak?

-Cuando estaba allí en los años 60 sí que había colegios y escuelas específicas para estudiar pintura, y los profesores eran iraquíes que se habían formado en Europa y regresado.

-¿Y ahora todo eso fue saqueado, corriendo igual suerte que el patrimonio histórico y artístico?

-Mis obras desaparecieron de Irak ya en el año 75, en la época de Sadam, porque todas las obras de los pintores y de los poetas que estábamos en contra de la guerra desaparecían.

-¿Para un artista con una pintura tan colorista y vitalista, el ver las imágenes de su tierra violentada y destruida no es una sensación muy dolorosa?

-Para mí es como si hubiese entrado en un mundo virtual. Y como me resulta imposible resolver la situación intento buscar un sustituto a través de mis cuadros, con el color, la música y la esperanza.

-¿La película «Colorist in war time» que se presentará en Amal ayuda a comprender su pintura?

-Estoy muy contento con la película que hizo un amigo mío a través de nuestras conversaciones, pero es un arte que no es el mío. A veces es muy difícil hacer arte sobre otro arte.

-¿Con la confusa demonización de lo islámico y lo árabe en Europa, no es difícil para ustedes crear y exponer con libertad?

-Precisamente porque después del 11-S Europa y América dan una imagen de los árabes y los musulmanes como personas de guerra y sangre, cuando tenemos ocasión de poder demostrar nuestro arte intentamos dar la imagen que esconden a propósito los medios occidentales.

-¿En medio de la destrucción y la muerte de Irak merece la vida ser vivida, incluso en pintura?

-Somos un pueblo que nos gusta la vida y la alegría, como a cualquier pueblo. Cuando hace dos meses Irak ganó la copa de Asia de fútbol el pueblo salió a la calle para celebrarlo. Eso demuestra que realmente no hay esas diferencias entre chiitas y sunnitas como nos quieren hacer ver.