Este ingeniero anuncia que con la incorporación amiense el tratamiento de residuos en Lousame está límite de su capacidad
17 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Desde 1999, Jacobo Patiño López participó en la gestación del proyecto de puesta en marcha del programa de recogida y tratamiento de residuos sólidos que gestiona la mancomunidad de municipios Serra do Barbanza, inspirado en el compostaje. Este ingeniero de Minas es el director de explotación de las instalaciones de Servia, que entraron en funcionamiento en el 2003, y que, en la actualidad, cuentan con una plantilla de 145 trabajadores, que retiran y procesan la basura que generan los habitantes de los municipios de Ames, Brión, Rois, Lousame, Noia, O Son, Muros, Carnota y Pontecesures.
-Cuando se inauguró la planta de Servia ésta estaba pensada para abarcar una población de 50.000 habitantes y, hoy se supera con creces esa cifra. ¿Es preocupante la situación?
-En estos momentos, estamos en torno a los 90.000 vecinos, aunque en verano son muchos más. En su día, la Unión Europea exigía, para conceder las ayuda que hubiera una población mínima de 50.000 personas, pero en realidad el complejo de Servia se diseñó con la capacidad suficiente para tratar 25.000 toneladas de residuos al año y ahora estamos en las 32.000. -¿Entonces están teniendo problemas para tratar todos los desperdicios? -De momento, podemos con las toneladas que recibimos. El problema es que estamos muy limitados porque cada año se produce más basura, la gente tiene mayor capacidad económica, consume más y, en consecuencia, genera más residuos. Aunque no crezca la población, sí aumenta la basura. Se trata de un problema que también están padeciendo las plantas de Sogama y Nostián, que reciben mucho más de lo que pueden tratar. Estas dos instalaciones, junto con la de Servia, están al límite. La solución pasa por ampliarlas, que yo creo que sería lo más fácil, o por construir otras nuevas, o las dos cosas. En nuestro caso, ya le hemos dicho que conviene empezar ahora con los proyectos y trámites para reformar la planta, con vistas a que dentro de unos dos años ese proceso ya pueda estar terminado. -Ya que menciona los modelos de Sogama y Nostián, ¿tiene algo que envidiarles el programa de la mancomunidad? -Yo siempre digo: planta pequeña, problemas pequeños. Ahora mismo, el porcentaje de reciclaje de desperdicios de Servia es infinitamente superior al resto de instalaciones similares que hay en España. En recuperación de residuos, superamos a Sogama y Nostián. No hay ninguna planta con los resultados que tenemos nosotros. Lo cierto es que ponemos mucho interés en recuperar lo máximo y en echar lo menos posible al vertedero de rechazos. -Por cierto, ¿en qué situación se encuentra este último recinto? -El problema que presentan los vertederos es el agua, los lixiviados que se generan, entre otros factores, por la lluvia que cae; por eso, lo ideal es que ocupe la menor superficie posible. En Servia, diseñamos uno en previsión de que dure 25 años y con vistas a ejecutarlo en tres fases, de las cuales sólo una de ellas está operativa en estos momentos y ni siquiera al completo, ya que sólo estamos ocupando una subzona de esa zanja. El ritmo de llenado es menor de lo que habíamos estimado. -¿Cómo valoraría por municipios la colaboración ciudadana? -En general, todos deben mejorar en ese aspecto, aunque también hay que tener en cuenta que hace nada los concellos utilizaban aún sus vertederos. No obstante, a grandes rasgos se podría afirmar que Brión y Ames son los que más colaboran, sobre todo Bertamiráns más que Milladoiro. -¿Tienen previsto poner en marcha próximamente alguna iniciativa para fomentar la concienciación? -A finales de año, tenemos pensado llevar a cabo campañas informativas de refuerzo en Ames, Lousame y Carnota. Para el 2008, vamos a desarrollar un programa específico sobre recogida de cartón, que es un residuo que resulta muy problemático.