Después de tres años de lucha burocrática, se empieza a ver el final del túnel en el conflicto que mantiene sin urbanizar la rampa de acceso al edificio CNL de la calle Fernando Casas Novoa, en San Lázaro, una infraestructura fundamental para quienes acceden tanto a las oficinas de las distintas entidades como a los propios locales sindicales.
Actualmente, esta rampa de tierra y piedras supone un verdadero obstáculo para las personas que utilizan sillas de ruedas o cochecitos de niños, que se ven obligadas a utilizar las escaleras o a jugarse el físico por encima de la tierra y los cascotes que se acumulan en el lugar y que ya forman parte del paisaje.
El Concello siempre mantuvo que esta intervención le correspondía a la empresa promotora de los edificios. Pero, en vista de la tardanza a la hora de resolver, el propio Ayuntamiento se había llegado a plantear la posibilidad de intervenir de oficio y luego pasarle la factura a la empresa.
Sin embargo, la concejala de Urbanismo, Mercedes Rosón, confirmó ayer que la empresa del grupo Urban que se encargó de la promoción de los edificios accederá finalmente a terminar la obra, cerrando así definitivamente la urbanización de una zona en la que sólo quedaba pendiente un fleco engorroso. La última reunión para resolver este problema se celebró hace quince días, después de varios apercibimientos por parte del consistorio. Así las cosas, fuentes municipales señalan que las obras de urbanización de la rampa son cuestión de días.
Otras fuentes consultadas por La Voz señalaron que será necesario corregir la pendiente, pues tal como está planteada no cumple la normativa sobre movilidad.
Una vez subsanada esta deficiencia, el Ayuntamiento tiene pendiente resolver la ubicación de un parque infantil en la zona de San Lázaro, infraestructura repetidamente solicitada por los vecinos.
Rúa Pilar Miró
Un problema similar al que tienen los usuarios de los edificios sindicales y de las oficinas de la urbanización se da también en la calle Pilar Miró, situada en la parte baja de As Cancelas y que discurre paralela al Camiño Francés.
En este caso, los vecinos llevan varios años habitando unas viviendas que, inexplicablemente, se finalizaron antes de que se urbanizase la calle. El aspecto que presenta esta vía es deplorable y genera serios problemas para los vecinos, ya que el firme es de tierra y se convierte en un barrizal cuando llueve.
En la zona temen que no se llegue a adecentar la calle hasta que haya finalizado la intervención que se realiza en As Cancelas para construir el centro comercial Carrefour, lo que demoraría dos años un acondicionamiento que se hace imprescindible.
La falta de limpieza de la maleza en el tramo del Camiño Francés que discurre por San Lázaro es otra de las quejas de los vecinos, que le piden a Raxoi que solucione el problema.