El alcalde, Sánchez Bugallo, no esconde que le hubiese gustado un pronunciamiento «máis rotundo» de la Xunta, aunque entiende que ésta «está de acordo co plan, aínda que cuestiona algúns matices». En todo caso, ayer se manifestó desde Italia «globalmente contento de que teñamos plan», porque la parte aprobada entrará en vigor cuando se publique en el DOG y en el BOP . De hecho, manifiesta que eso permitirá comenzar a desarrollar los suelos urbanizables programados (Sud) de la zona norte. En concreto, entiende que el plan sectorial del número 4, el de A Pulleira, se podrá aprobar pronto. Sin embargo, éste y los números 1 y 3 (los de Mallou y Amio Norte, respectivamente), aunque no se cuestionen expresamente en el informe de la Xunta, sí están entre los ámbitos en los que se deben introducir correcciones. En este caso para fijar la clasificación de suelo rústico de protección de infraestructuras en la zona de la autovía Santiago-Lavacolla, y que no se establece en el plan que Raxoi remitió a la Xunta, según Política Territorial.
En cuanto a los suelos urbanizables no delimitados, los Sund, Bugallo admite que ahí ya contaban con «problemas», porque aunque la ley los prevé, el criterio es asegurar que la ciudad crezca en mancha desde el ámbito consolidado e «poden ter medo de que creza de fóra para adentro». Pero «haberá que discutilo un a un». Los reparos de la Xunta afectan en estos ámbitos a las previsiones para 3.000 viviendas.