Los desniveles en los accesos a las casas complican el bulevar sur

La Voz

SANTIAGO

El problema del edificio de la Sociedad General de Autores en Salvadas no es el único de la calle ni de la travesía entre el Pombal y Romaño. Este largo trecho configurado por las rúas de Salvadas, Galeras, Vista Alegre y Romaño tiene ya vía libre tras el convenio suscrito por la Consellería de Política Territorial y el Ayuntamiento compostelano. El Concello tiene previsto encargar el proyecto de remodelación de este eje antes de final de año.

Pero es un proyecto que encuentra una seria complicación, del que es un reflejo el propio caso del SGAE. Numerosos edificios situados en Galeras y en Vista Alegre están fuera de rasante y obligan a adoptar soluciones excepcionales para que no se queden aislados de la calle. Actualmente, esos inmuebles se encuentran por debajo o por encima de la acera y crean un serio problema urbanístico a la hora de remodelar la calle.

La intención del Ayuntamiento es que la travesía se convierta en un importante bulevar, con una actuación a imagen y semejanza de la acometida en Mestre Mateo. Las aceras serán amplias y, obviamente, llanas. Carece de sentido ejecutar altibajos en las mismas. Pero las casas que provocan esos cambios de rasante están ahí. Según el alcalde Xosé Sánchez Bugallo, «son moitos os edificios que están en esa situación, e obviamente iso hai que solucionalo».

Según el regidor, esas casas se construyeron en los años 60 y 70 y la acera se adaptó a ellos y no a la inversa. «En Vista Alegre a beirarrúa vai subindo e baixando porque foi o que pediron os veciños de Vista Alegre, hai doce anos, cando se fixo esa beirarrúa, polo problema de que as casas non están coa rasante que tiñan que ter». Con la reurbanización del vial «resolverase este problema que enfada ós veciños de Vista Alegre».

La ejecución del proyecto remodelador empezará previsiblemente a lo largo del 2008 y estará acabada en el 2010. A partir de ese año, «a rúa quedará configurada definitivamente», pero con los desajustes urbanos motivados por esas casas. «Está claro que o que non podemos é privar de acceso a esos edificios», recalca el alcalde.

San Lázaro

A este respecto, el gobierno local estudiará cómo se va a resolver el problema de la mejor forma posible, y siempre con carácter provisional. Es decir, en el momento en el que alguna de esas casas se derribe o se produzca alguna circunstancia adecuada, se recuperará el raso de las aceras. Será, indudablemente, una larga provisionalidad.

Fomento se encontró con este problema en la reurbanización de San Lázaro y su actuación tropezó con el malestar y las movilizaciones vecinales, un elemento que contribuyó sustancialmente al abandono de las obras por parte de Fomento y su asunción posterior por el Concello, tras una prolongada espera. Precisamente, los responsables locales piensan para Galeras y Vista Alegre en una solución similar a la de San Lázaro. Una parte de la acera será lisa y otra adaptada a las características de cada vivienda.

La idea de Raxoi es ejecutar la reurbanización del eje vial en dos tramos, uno desde la avenida de Castelao al Pombal y otro desde la misma avenida de Castelao a Romaño. El nuevo vial se convertirá en el gran bulevar sur de la ciudad, dentro del casco urbano, con todas las características de una calle y no de un simple vial de paso como semeja ahora.

Aparte del conflicto de las casas situadas fuera de rasante, el Ayuntamiento resolverá con esta obra el problema que para los peatones representa la irrupción en la calzada del edificio de Fenosa que incorporó Raxoi a su patrimonio. La acera irá por el interior, en vez de por el exterior como sucede ahora, y los viandantes transitarán sin riesgo.