Prendas y complementos para todos los gustos, tallas y edades se pudieron ver en el desfile «Moda a pé de rúa» que organizaron los comerciantes del Ensanche
21 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El otoño está a la vuelta de la esquina, pero eso a los compostelanos no les preocupa, porque ya saben cuáles son las últimas tendencias en ropa y complementos de esta temporada. El desfile Moda a pé de rúa llegó ayer a su tercera edición y volvió a reunir a cientos de personas alrededor de la pasarela montada en la plaza Roxa. Durante más de una hora, las hermosas y los guapos modelos, de todas las tallas, junto a los simpáticos niños, lucieron las novedades de las tiendas y marcas adheridas a la Fundación Santiago Centro Área Comercial, la organizadora del desfile.
La noche veraniega invitaba a ver el desfile. La pasarela de veinte metros de largo brilló bajo el cielo estrellado que acariciaba Compostela. Con ese brillo colaboraron los 130.000 vatios de luces que se utilizaron, tanto para iluminar la pasarela como para hacer proyecciones de luces de colores sobre los edificios que rodean la plaza. Además, el sonido, excepto por unos tropiezos del comienzo, funcionó perfectamente.
Gaby Dávila, locutor de radio, presentó el desfile que se abrió con la actuación de una de las alumnas de la nueva escuela de arte dramático que tiene en el Ensanche. Todo comenzó puntual, pasados a penas unos cinco minutos de las nueve, la hora prevista. Las y los modelos de la Agencia New Models volvieron a demostrar su profesionalidad y versatilidad para vestir las diferentes prendas y complementos. Pero además de ellos, una cara muy conocida del ámbito autonómico desató algunos de los halagos más efusivos de parte del público masculino, fue la presentadora de la Televisión de Galicia, Sonia López. Aunque no fue hasta el primer pase de los niños cuando las sonrisas y los aplausos se multiplicaron entre el público.
De colores y diseño
Quizás lo mejor de Moda a pé de rúa fue que se vieron modelos «ponibles», y adecuados a cada bolsillo y a cada talla. Santiago Centro quiso apostar seriamente esta temporada por las tallas grandes, con diseños que responden a las mismas tendencias que los demás, pero con cortes diferentes para adecuarlos a cada cuerpo.
La moda deportiva abrió el desfile, a la que siguieron las últimas tendencias en moda joven. Modelos informales, pero con un toque de estilo. También ellos desfilaron prendas formales, vestidos que, seguramente, se verán en las bodas este otoño-invierno. Por haber, hubo hasta pases en los que las gafas eran las protagonistas.
Los niños también exigen vestirse a la última, y por eso llevan los modelos de los jóvenes en miniatura, pero con más color. Sus padres y madres esta temporada vestirán de negro y gris, prendas a las que le darán luz con los morados, rojos y naranjas. Para ambos sexos hay chaquetas en todos los tonos, eso sí, la clave es que tengan botones grandes y vistosos.
Más allá de la ropa, ayer predominaban las sonrisas en la pasarela, lo que se agradece, porque no es muy habitual en el mundo de la moda. Ana Peleteiro, organizadora del evento, prometía un desfile elegante y ameno, y parece que lo ha logrado. Los que mejor lo pasaron fueron los padres de los pequeños modelos.