En los barrios de Sar y Viso, las zonas de Santiago más cercanas a la Cidade da Cultura, los vecinos están descontentos por lo que ellos califican como una gran descompensación: ver cómo en la cima del monte se invierte a diario una suma de dinero en la que prefieren no pensar, mientras que en Viso no hay autobús urbano y en Sar, el pasado invierno, tuvieron que sufrir regueros de barro y lodo que corrían por el medio de la calzada provenientes de la cima del Gaiás.
Estas inundaciones quedan ya atrás, pero el temor de los vecinos es que este año se repitan si no se toman las medidas adecuadas. Como explica Juan Álvarez, presidente de la asociación de vecinos, «estamos pendientes de que se conecten las conducciones de las aguas pluviales con un colector. Ahí es donde se tenía que haber enganchado la recogida de agua de la Cidade da Cultura para que no acabasen en el río, contaminándolo, como al final sucedió». El problema es que las obras para dicha conexión no están aún finalizadas, lo que hace temer a los vecinos de la zona que la situación del año pasado vuelva a repetirse dentro de pocos meses.
La maleza del Sar
Para Álvarez es también una asignatura pendiente el que se limpie la maleza que rodea al río Sar, así como «que se tomen medidas, porque debido a unos conflictos de la propiedad, hay una zona, en la orilla del río, por la que no se puede pasear. No podemos disfrutarlo y es una pena, ya que es uno de los principales atractivos de Sar», argumenta. «Además, también hay aún ciertos focos de contaminación cerca del puente. La desembocadura no está limpia, y esto sí que no es culpa de las obras, ya viene de antes y aún así no se toman medidas», continúa el representante de los vecinos.
Enlace natural con Santiago
«Nuestro barrio es el enlace natural de Santiago con el que se supone que será uno de los atractivos de Galicia, la Cidade da Cultura; no estamos echándole la culpa a este proyecto, el problema es no queremos que haya una desproporción de inversiones y de atención tan grande entre un sitio y otro», aclara Juan Álvarez.
Creen los vecinos que con una parte ínfima del presupuesto de las obras del Gaiás se podrían atender todas sus exigencias, que se refieren también al entorno del Multiusos. «Ahora se están acabando las obras de acondicionamiento de los márgenes, pero cuando llueve, el agua aún se amontona entre Sar y Viso. El pasado invierno, por esa zona, no se podía ni andar. Ahora parece que lo están arreglando. Esperamos no volver a sufrir esos problemas», recuerda Álvarez, quien hace una última petición: que se acondicionen las tuberías del agua en Angrois, que no tienen el saneamiento apropiado.