«El Erasmus se empieza y se acaba llorando»

María Míguez

SANTIAGO

Lejos de prestar ayuda sólo académica, la ORE incluso ha tenido que sacar a algún estudiante de comisaría

07 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

En los 10 años que lleva ejerciendo este trabajo, Enrique López ha sido uno de los cuatro ángeles de la guarda de la Oficina de Relaciones Exteriores (ORE) para todos los estudiantes que llegan a Santiago (o que se van) desorientados, sin hablar mucho español y sin conocer a nadie. Resuelve (o media) problemas que van desde lo médico hasta lo legal, y al final la parte académica de su trabajo -la referida a los contratos de estudios y papeleo en general- se acaba convirtiendo en una más de las muy variadas tareas que desempeña al frente de la ORE.

-¿Cuántos Erasmus recibirá Santiago este año?

-En el marco del programa Erasmus van a llegar 550 estudiantes europeos, si bien aún faltan las cifras de los que vendrán en el segundo cuadrimestre.

-¿Y cuántos se van?

-Un total de 512, aunque estos no son datos definitivos, pues los que se van en el segundo semestre aún se apuntan en noviembre. El año pasado hubo en total 698.

-¿Cómo se distribuyen estas cifras por nacionalidades?

-El primer país de destino es Italia, con 136 estudiantes, seguido de Portugal, con 99 y después el Reino Unido, con 53. En cuanto a los que vienen, también ganan los italianos (163), seguidos de los alemanes (87) y los franceses y portugueses (64).

-Sorprende que los países más demandados no sean anglófonos. ¿Tan mal estamos de idiomas?

-Sí. La elección se hace en función del conocimiento que se tenga del idioma extranjero y, no sólo en Santiago, sino en toda la universidad española, en general es muy bajo.

-¿Lo de que se va de Erasmus a aprender un idioma es mentira?

-La lengua es sólo un aliciente más, pero lo principal es el intercambio académico.

-¿Si el nivel no es suficiente, las universidades se quejan?

-Lamentablemente, incluso se han dado casos, en el extranjero, de rechazo de estudiantes.

-¿Y los que vienen traen buen nivel de español?

-No mucho, más o menos el mismo que tienen los que se van.

-¿Los extranjeros son conscientes de que aquí se habla gallego?

-No, y al llegar puede haber dificultades, aunque la gran mayoría se adapta pronto.

-La ayuda que prestan no es sólo académica.

-Es que cuando llegas a un país distinto, en el que no conoces a nadie, cualquier pequeño contratiempo se hace grande, como tener que ir al médico o cambiarse de apartamento. He visto problemas de todos los tipos, literalmente. Incluso percances derivados de la vida nocturna. Pero, como se dice, el Erasmus se empieza y se acaba llorando, pues superado esto, nadie quiere irse.

-Ustedes hacen casi un servicio 24 horas.

-Alguna que otra noche he ido a comisaría a altas horas de la madrugada, sí.

-El Erasmus es la estrella, ¿pero qué otros programas de este tipo hay?

-Tienen cada vez mas éxito los intercambios bilaterales con países de fuera de la UE, de los que recibimos unos 450 estudiantes al año.