Lazos que traspasan fronteras

Lucía Sixto

SANTIAGO

Ayer llegó a Santiago un grupo misceláneo que se ha distinguido por dar rienda suelta al ingenio durante la Ruta Jacobea. El pasado lunes llegaron a la ansiada plaza del Obradoiro en medio de un espectáculo de cante, baile y algún que otro salto. Hablan del Camino como un viaje en el que se han unido trasfondos religiosos, amistades y experiencias diversas, pero comentan que el funcionamiento de la mayoría de los albergues es bastante mejorable. Los peregrinos cuentan que en O Cebreiro tuvieron que dormir hasta tres personas en una misma cama, ante la alternativa de pagar 60 euros por una habitación en la misma zona. Además, comentan que un buen número de peregrinos tuvo que desplazarse esa noche hasta Pedrafita, para poder descansar en el suelo. Cada uno de los once miembros del grupo se ha ganado un mote en el Camino que ha arrastrado hasta la meta. Formaron parte de la peña que se aventura inseparable el alicantino Juan Antonio Jiménez, más conocido como Antxon; el madrileño Fidel Quiroga, que atiende al nombre de Mi comandante, por su parecido con Fidel Castro; el también madrileño Iñaki Martínez, el bilbaíno Alberto López; los barceloneses Rubén Guerrero y Diana Alfonso; y los italianos Lizz, Cinzia, Steffano, Marcelo y Giovani. Partir en solitario y regresar formando parte de una piña es lo más habitual en el Camino, pero a las castellonenses Cristina Arin, Lola Roldán y María José Calvet les ha sucedido justo lo contrario. «Nos hemos dejado a la mitad en el Camino», afirma una de las chicas entre risas. A cambio, han ganado una nueva compañera, la austríaca Elisabeth Wendt. Las cuatro mujeres afirman que tuvieron suerte con el mal tiempo, ya que les ha ayudado a dejar atrás los los kilómetros recorridos en el Camino del Norte. Afirman que la mejor experiencia del camino «es tener la sensación de llegar a donde te has propuesto llegar». A los burgaleses Juan Martín, Raquel Robador, Mónica Lafuente y Marita Quijano les surgió la posibilidad de alquilar un apartamento nada más tocar suelo santiagués. Comentan que una señora se les ha acercado ofreciéndoles justo lo que estaban buscando, un alojamiento a su medida. Afirman que, salvo un pequeño incidente en la última etapa del Camino Portugués, todo «ha marchado sobre piernas». Se quedan con las experiencias agradables y destacan los lazos de amistad que se forjan en el Camino. Han empezado cuatro, pero esta noche comparten piso diez amigos. La concursante santiaguesa del programa televisivo Supermodel 2007, Paola Ditano, ya logró el puesto de finalista en el certamen de moda celebrado hace unos meses en el centro comercial Área Central. La vocación le viene a la joven de familia, ya que su hermano, Pietro Ditano, logró el primer puesto en el mismo concurso. Actualmente, el joven es la imagen del centro comercial y ha protagonizado la campaña de Rebajas. Puede que su hermana lo supere en esta ocasión.