La Iglesia cree que el Ayuntamiento retrasa el nuevo edificio de acogida

La Voz

SANTIAGO

12 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

santiago | La Iglesia compostelana está profundamente decepcionada con el Ayuntamiento, ya que no ha visto ningún avance relacionado con la construcción de un nuevo albergue en las dependencias del Seminario Menor. El edificio iba a estar construido en el 2004, para atender la avalancha de peregrinos en ese año santo, y nada se llevó a cabo. A la vista está el 2010, y el arzobispado compostelano está muy preocupado porque puede ocurrir fácilmente que tampoco esté hecho el albergue en ese año xacobeo. Para entonces, cuenta con 500 plazas para los peregrinos, una cifra significativa.

Como los compromisos administrativos se iban quedando diluidos en el paso del tiempo, sin dar pasos efectivos, la Iglesia perdió la paciencia hace unos meses y así se lo hizo ver a Raxoi. Ambas partes alcanzaron entonces un compromiso por el cual el Concello se comprometía a resolver el asunto. En ese encuentro las autoridades locales pusieron de relieve que el centro no tenía cabida en el entorno del Seminario.

La solución aportada por Raxoi fue la modificación del Plan Especial del casco histórico, que no sonaba a nada nuevo. E incluso la búsqueda de una alternativa en otra zona de la ciudad, pero entonces el diseño en desnivel elaborado por la Iglesia resultará inservible. La zona del Seminario es para la Iglesia el punto adecuado. Esta institución espera nuevamente a que el Concello mueva ficha, pero ve con escepticismo el futuro.

«Hai que aprobar o PXOM, antes diso non se pode facer nada», explicó la concejala de Urbanismo, Mercedes Rosón. Recalca que la zona está catalogada y las actuaciones de este tipo que requieren una modificación de usos no pueden plasmarse antes de que esté en marcha el nuevo planeamiento general.

Temor

Es algo que levanta temores en la Iglesia, ante la inminente llegada del año santo: «Precisamos el albergue como agua de mayo. Es algo para nosotros de primerísima necesidad», explica el canónigo Jenaro Cebrián, representante de la Archicofradía del Apóstol y director de la Oficina del Peregrino. Los responsables eclesiásticos lamentan que el Ayuntamiento no atendiese sus peticiones referidas al PXOM. Sus alegaciones fueron rechazadas porque el proyecto afectaba a un edificio del conjunto histórico y por problemas paisajísticos.

«Lo más triste es que lo denieguen por esas razones», afirma Cebrián. ¿Y por qué lo dice? Porque la Iglesia contrató a un arquitecto que actuó en diálogo constante con los técnicos municipales, precisamente para prevenir dificultades.

Apunta el representante del Cabildo que si el edificio no está para el año santo sería «un descrédito para todos, la ciudad, la Administración y la Iglesia. No nos gustaría ver a los peregrinos durmiendo en la calle, como en el 2004». Es consciente de que las cosas de palacio van despacio, pero aquí «la Administración pública se mueve al ritmo de un elefante patoso».

El nuevo albergue tiene un lugar reservado en la parte posterior del Seminario Menor de la Asunción. Se trata de una zona separada por una puerta enrejada de la calle de Quiroga Palacios, en donde tendrá precisamente la entrada la futura hospedería. El edificio aprovechará el desnivel hacia el periférico, de forma que tendrá tres cuerpos o plantas, y se edificará por módulos. El acceso de los servicios estará al nivel más bajo. También tendrá una terraza utilizable en verano para actos.

El nuevo inmueble tendrá una capacidad a lo largo del curso de 350 plazas, que se ampliarán a 500 en verano. Uno de los problemas que vio Raxoi a la hora de localizar en este enclave el futuro albergue es el supuesto impacto paisajístico de la construcción. Pero el organismo eclesiástico se muestra totalmente disconforme con ese criterio y destaca que el inmueble va inmerso en un talud y no afecta para nada a la vista desde el periférico.

«Santiago carece de un albergue en la ciudad, y la cosa va justito para que esté en el 2010», dice el rector del Seminario, Manuel Ferreiro, que teme también a la climatología en el desarrollo de la obra.