santiago | El gobierno en minoría de Ames, formado por ocho ediles del PSOE y el alcalde, frente a siete del PP y cinco del BNG, superó ayer sin demasiadas trabas el primer pleno ordinario cargado de contenido.
Socialistas y nacionalistas votaron en el mismo sentido en asuntos que en muchos casos eran acuerdos heredados de la etapa de coalición y que en otros habían sido iniciativas inspiradas y gestionadas por el Bloque al frente del área de Educación en el anterior mandato.
Así, el pleno aprobó por mayoría de los ex socios de gobierno el plan parcial urbanístico de Milladoiro que afecta a la confluencia de las calles Castelao y Rosalía de Castro, en pleno centro urbano. Este proyecto permitirá construir 44 nuevas viviendas. Sin embargo, la importancia de este plan parcial está en que con su visto bueno el Concello está en disposición de ofrecer a la Iglesia una parcela de más de dos mil metros cuadrados para construir un templo.
La cesión de este suelo forma parte de las cláusulas plasmadas en un convenio suscrito entre el Concello y la Iglesia siendo alcalde Manuel Astray (PP) mediante el cual el Ayuntamiento cede una parcela a la que la Iglesia debe dar el visto bueno.
Con el ofrecimiento de estos terrenos en Milladoiro, que ya tienen la calificación de uso dotacional el Concello está en disposición de cumplir este convenio, aunque la Iglesia tiene la última palabra para decidir si los terrenos ofertados satisfacen sus necesidades. Si no es así, el Ayuntamiento deberá ofertar otro terreno. Y así hasta que la Iglesia dé el sí definitivo.
Socialistas y nacionalistas también aprobaron conjuntamente un reconocimiento extrajudicial de crédito por un importe que ronda los 450.000 euros, procedente de la ejecución de obras a lo largo del 2006 que no estaban reflejadas como tales en los presupuestos. Entre estas actuaciones, destacó la alcaldía, se incluyeron mejoras en los centros educativos para garantizar la seguridad del alumnado y medidas para ampliar algunas instalaciones para atender la demanda que genera la población escolar.
Pese a la coincidencia en el sentido de las votaciones, el distanciamiento existente entre PSOE y PP quedó patente en todo momento. El portavoz nacionalista, Xosé Fernández, reprochó nada más comenzar el pleno el procedimiento seguido por la alcaldía para plantear los asuntos del debate. Incluso ambos intercambiaron irónicas acusaciones sobre sus respectivos estados de nervios.
Con todo, el cruce político salpicó con más intensidad al regidor, Carlos Fernández y al Partido Popular a la hora de debatir precisamente el reconocimiento extrajudicial de crédito, ya que el PP acusó al gobierno de no trabajar con previsión, lo que supone, según el PP que existan mayores dificultades para contener el gasto.
PSOE y BNG también apoyaron la actualización de las tasas por el servicio municipal del comedor, cuya gestación se atribuyó el BNG.