El espectáculo de los fuegos restringe el tráfico en el centro

La Voz M. B. | SANTIAGO

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

Unas 150.000 personas abarrotarán Santiago esta noche La concejala de Tráfico aconseja no intentar acceder a la zona monumental con el coche

23 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

n la gran noche mágica del Apóstolo que vivirá hoy la capital de Galicia, tanto compostelanos como foráneos tendrán que venir acompañados de una inseparable compañera, la paciencia, especialmente aquellos que se les ocurra viajar en coche. Éstos, más que nadie, tendrán que hacer un hueco en el auto para esta santa virtud, que además si es temprana mejor todavía. Realmente, el mejor consejo que se les puede dar a todos los que esta noche quieran gozar de la noche más mágica, agitada y cálida del calendario compostelano, es que, en la medida de lo posible, no intenten acceder con sus vehículos al casco histórico. La propia concejala de Tráfico, Marta Álvarez-Santullano, así lo aconsejaba ayer: «La gente que se acerque a presenciar los fuegos del Apóstolo no debe intentar llegar con los vehículos a la zona monumental. Debe utilizar otras zonas de aparcamiento como la parte del campus sur que no esté ocupada por el Festigal, el párking de Romero Donallo o el que hay tras el Parlamento. Conviene no utilizar párkings como el de la plaza de Galicia porque colapsarían el tráfico». Los automovilistas que no hagan caso de estos consejos podrían provocar un auténtico caos, pues se calcula, como viene siendo habitual en los últimos años, que unas 150.000 personas se den cita en la capital gallega para disfrutar del espectáculo de pirotecnia, música y proyecciones que la empresa Mirada Creativa pondrá en marcha a partir de las once y media de la noche. Conviene recordar la hora, porque otro consejo del Concello para todos los que se acerquen a la fiesta en sus vehículos es la conveniencia de hacerlo con la suficiente antelación, cuando menos un par de horas antes del comienzo de los fuegos. De no observar este consejo también se podrían ver en un grave aprieto para aparcar sus vehículos, puesto que algunas calles de la zona monumental quedarán cerradas al tráfico. Este es el caso de San Clemente, zona en la que no se podrá circular a partir de entre las ocho o las nueve de la noche, y la avenida de Xoán XXIII que será cerrada al tráfico a partir de las once de la noche.