Una gestión de Albor discutida desde el principio

La Voz

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

05 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras una reforma, la antigua residencia del presidente de la Xunta reabrió sus puertas el 15 de febrero del 2003 convertida en un centro para menores con seis habitaciones y una superficie de 349 metros cuadrados distribuidos entre el sótano, un bajo y la primera planta. Ese chalé, ubicado en Roxos, lo había ordenado adquirir durante la primera mitad de los años ochenta el entonces jefe del Ejecutivo autónomo, el popular Gerardo Fernández Albor. No le agradó a ninguno de sus predecesores, ni a Fernando González Laxe (PSOE) ni Manuel Fraga (PP), quien en agosto del 2002 estrenó el actual complejo institucional de Monte Pío.