Ante la existencia de muchas puertas, fachadas y cristaleras emborronadas y sucias Considera que los autores de los escritos y dibujos en muchos casos suelen ser los mismos
17 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?as pintadas constituyen un motivo de seria preocupación para las autoridades locales, que ven como prolifera el aerosol en múltiples lugares de la ciudad. Raxoi acaba de efectuar un centenar de notificaciones a otras tantas comunidades de vecinos para que eliminen las pintadas y adecenten sus edificios. El Concello no suele pillar a los autores expresándose de esta forma ilegal, pero está convencido de que en muchos casos siempre son los mismos. El problema en las últimas fechas es que se han mezclado las pintadas y carteles vinculados a las elecciones municipales con los graffitis y garabateos habituales de las personas que tiene muy pocos escrúpulos en emborronar las paredes, incluidas las del casco viejo. La última reunión del G-8 en Alemania dejó una huella del rechazo a esta cumbre en distintas calles de la zona histórica. Según las autoridades locales, este tipo de pintadas se ha ido eliminando de las paredes. Sólo que cuando se aplica la operación limpieza, al poco tiempo los autores vuelven a la acción con nuevas expresiones que ensucian el patrimonio histórico, el ámbito que más preocupa a los responsables del Concello. Las huellas de la campaña electoral están desapareciendo, aunque quedan aún en distintos puntos de la ciudad mensajes explicitados de distintas maneras, tanto en forma de carteles como de representaciones directas en los espacios urbanos mediante aerosoles, rotuladores u otros útiles. La campaña inundó la ciudad de propaganda, y eso que sólo participaban cinco partidos. Pero el escenario electoral siempre atrae otras voces «voluntarias». El problema para el gobierno local son las pintadas y grafitis que están poblando la zona nueva de la ciudad. Son muchas las fachadas, cristaleras, portalones y puertas de garajes afectadas por este tipo de actuaciones, muchas de ellas efectuadas por supuestos artistas callejeros que quieren imprimir sus mensajes más o menos legibles o interpretables. Las puertas de los aparcamientos privados constituyen víctimas propiciatorias. Son muchos los ciudadanos que tienen que sufrir a diario ese desaliño, que ahora pretende cortar Raxoi.