Carlos Fernández inicia el mandato sin apoyo del BNG

Ángel Paniagua Pérez
Ángel Paniagua SANTIAGO

SANTIAGO

La falta de un pacto hizo que el Bloque votara en blanco

16 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?os votos del pleno de Ames no dieron finalmente la alcaldía al socialista Carlos Fernández. Se la dio la Ley, que dice que cuando ninguno de los candidatos tiene mayoría absoluta, la alcaldía recae en la lista más votada. La actitud del BNG fue toda una declaración de intenciones. Llegado el momento de la votación, Xosé Fernández decidió retirar su candidatura ante el alivio socialista. La votación fue secreta y la sorpresa llegó en el momento del recuento: Carlos Fernández (PSOE), 9 votos; Santiago Amor (PP), 7 votos; votos en blanco, 5. El líder nacionalista, Xosé Fernández, explicaría después que «votamos en branco en cumprimento do acordo [entre las direcciones de PSOE y BNG para facilitar la formación de gobiernos bipartitos]», y lanzó la primera pulla a los socialistas: «Pero facémolo desoíndo os cantos de serea que estes días nos deleitaron os oídos», en referencia a la reiterada insistencia de Carlos Fernández por querer gobernar en solitario. Claro que el líder nacionalista recordó que dicho acuerdo entre las direcciones de los dos partidos también se debe aplicar en Ames. «Ese acordo non se deu», dijo el portavoz del BNG, y matizó: «Aínda». Y gran parte del público respiró. La atestada Casa da Cultura hizo de salón de plenos para que pudiera acudir más gente y aun así se hizo pequeña. Los socialistas José Varela y Patricia Conde formaron la mesa de edad. No se vieron ni malas caras ni malos gestos. Ames fue sinónimo de buen rollo. Hasta el nuevo líder de la oposición, el popular Santiago Amor, anunció que va a hacer «unha oposición construtiva» y que tiene «intención de colaborar cos demais grupos municipais». También el recién elegido alcalde estuvo comedido y no hizo ninguna referencia a la posición de los nacionalistas. Es más, ofreció su «colaboración persoal e institucional a todos os concelleiros». Fernández se comprometió a «impulsar definitivamente a modernización social do concello. Incluso reconoció ser consciente de que tiene «o apoio limitado a unha parte da cidadanía».