Crónica | Fiestas de los colectivos sociales Los padres gallegos con niños etíopes adoptados se reunieron en Chaián, los diabéticos tuvieron su comida campestre y los vecinos de Fontiñas desfilaron en procesión por el barrio
10 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.LA SONRISA DE LOS NIÑOS. Los padres con hijos etíopes se reunieron en Chaián en una gran comida popular. EN HONOR DEL PATRÓN SAN ANTONIO. Los vecinos de Fontiñas celebraron ayer el último día de sus fiestas patronales. ?on la llegada del verano proliferan las comidas populares. Ayer fue una jornada festiva, pero también muy solidaria. Los padres gallegos con niños etíopes adoptados, que se agrupan en la asociación Menoria, eligieron Chaián como enclave para celebrar por segunda vez un encuentro a nivel autonómico. A la fiesta asistieron unos 100 niños del país africano, cuyos padres no les perdieron de vista. Los pequeños disfrutaron de los juguetes hinchables facilitados por el Concello de Trazo, mientras los mayores asaban costilla de cerdo en las barbacoas. No faltó de nada, incluso hubo niños que jugaron su partido de fútbol. La fiesta se alargó hasta bien entrada la tarde. Los organizadores tenían preparado un plan alternativo para el supuesto de que la lluvia aguara la fiesta, dada la proximidad al lugar de un restaurante y de un colegio público, pero las gotas hicieron acto de presencia con las digestiones hechas y los niños ya muy cansados. En clave campestre también se lo pasaron en grande los diabéticos y sus familiares, como viene siendo tradicional cada año por estas fechas. Con la presidenta Teresa Lord a la cabeza, unos 70 participantes salieron andando desde la Alameda hasta Granxa do Xesto, donde celebraron una gran comida popular a base de empanada, tortilla, pollo, ensalada y fruta. La jornada se completó con diversas actividades de senderismo. «Hemos disfrutado mucho, otros años íbamos al Pedroso, pero en esta ocasión escogimos un lugar más cercano», precisó ayer la presidenta del colectivo santiagués. Sobre las 19 horas, la lluvia obligó a la mayoría de los participantes a tomar rumbo a sus hogares. «Lástima que nos hayamos mojado un poco», ironizaba ayer la responsable de la organización. Los vecinos de Fontiñas también celebraron ayer el tercer y último día de sus fiestas patronales. La jornada comenzó a las 11.30 horas, con la procesión del Rosario de San Antonio, que partió desde el edificio de la Cruz Roja y concluyó en la iglesia parroquial. Allí, a las 12 horas, tuvo lugar una misa solemne. La fiesta concluyó con un concierto de la banda de Música de Serra de Outes, que actuó en la plaza de Europa. Poco a poco, las fiestas patronales del barrio van tomando cuerpo gracias al entusiasmo y al trabajo de algunos vecinos. Pero todavía se nota que Fontiñas es un área residencial de construcción reciente. Muchos de sus residentes no sienten todavía el arraigo al barrio, como sucede en Conxo o en San Lázaro.