Reportaje | Colección unica en Área Central El centro comercial muestra ejemplares que van de 1860 a 1945, alguno de Ernest Michaux, inventor del velocípedo
11 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?a historia de la humanidad siempre fue un poco paralela a la de la rueda, y cuando sobre ella el hombre logró rodar fue como dar un gran salto en su estadio evolutivo físico y mental. Cuando en 1690 un francés, el Conde Mede de Sivrac, inventó el celífero , sobre un bastidor de madera al que se añadían las ruedas, ya nada sería igual. Siglos antes, ya el gran Leonardo da Vinci, siempre visionario, en su Codez Atlanticus , trazó un dibujo de una bicicleta que no pasó de boceto. Pero fue otro francés, Ernest Michaux, el precursor directo de la bicicleta moderna al dotar de pedales la rueda delantera. Precisamente de Michaux se pueden ver desde ayer, en las calles el centro comercial Área Central, varios ejemplares diseñados por este inventor, en una muestra de bicicletas antiguas, de 1860 a 1945, enmarcada dentro de las actividades relacionadas con la Vuelta Ciclista de la Ascensión. Bicicletas de madera, con ruedas de hierro, militares o de carreras, conforman esta exposición de 21 ejemplares, comisariada por Alicia Borrás, de Innovaciones Culturales XXI. La magnífica colección de velocípedos que se podrá contemplar hasta el día 20 pertenece al tarraconense Ramón Magriñá, más conocido por estar considerado tal vez el mejor coleccionista de coches de España. Él logró reunir la única colección que existe en nuestro país de bicicletas tan antiguas. Entre las joyas que se pueden contemplar en la exposición se encuentra la Michaulina , un modelo de 1860 del Ernest Michaux,. Abundan los modelos artesanales de madera, las gran Bi, de 1880 -peculiares por tener una rueda grande y otra pequeña-, triciclos con faro de carburo, de 1890, o bicicletas de carreras, una de ellas usada en el Tour de 1937. Todo un variado muestrario de cuando las bicicletas no eran sólo para el verano, se pueden encontrar uno paseando por el centro comercial: biciclos militares, de bomberos -de los años 40- y hasta plegables. También hay bicicletas que se levantaban con la brisa fresca del verano, como se levantaban las faldas de las bellas señoritas que las montaban, despreocupadas de que alzasen vuelo porque llevaban una malla trasera para impedir que prendiesen en la rueda. Bicis con sidecar y cestas de mimbre y de los años 30 dotadas ya con sistema antirrobo, pues los amigos de lo ajeno son más antiguos que el artilugio, pero sin alcanzar su belleza.