Reportaje | Cambios en la oferta hostelera La reina de la comida rápida se ha visto desplazada por la apertura de restaurantes kurdos que compiten con los «burger»
20 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.DE CRUASANES A LOS KEBABS. La mítica cafetería Gaiola de la zona vieja se transformó hace un par de años en uno de los primeros restaurantes de comida kurda de Santiago. LOS CLÁSICOS NUNCA MUEREN. Pese al incremento de la oferta, las hamburgueserías siguen teniendo una clientela habitual. ?ablar de comida rápida o fast food es hablar de hamburguesas y perritos calientes. O al menos esa es la primera imagen que acude a la mente de cualquier joven universitario. Sin embargo, los restaurantes de comida rápida proliferan y no siempre se trata de hamburgueserías. Los kebab han pasado de ser una moda exótica sin presencia en la ciudad a un nuevo modelo de fast food con casi una decena de ejemplos en Compostela. Esto ha provocado que los tradicionales locales de comida rápida, que habitualmente han atraído a la mayoría de los estudiantes universitarios de Santiago, empiecen a resentirse de una competencia que, aunque con una carta muy diferente, atrae a los más jóvenes con precios asequibles. Esta ampliación de la oferta culinaria se suma al ya progresivo descenso de universitarios en el campus de la ciudad, que desde hace unos años experimenta todos los cursos un descenso de la matrícula. Desde uno de los grandes clásicos de Compostela, el Míster Burger, aseguran que «en particular nosotros no lo hemos notado, pero por ahí sí que me dicen que se notó». Una de las ventajas que tienen sin embargo estas hamburgueserías tradicionales es que su carta suele ampliarse a platos combinados, ensaladas y otro tipo de menús hasta llegar hasta casi a doscientos en este local. De la misma opinión son en otro de los míticos de Compostela, el Mc Burger, en donde reconocen que algo sí se ha notado, entre otros motivos porque captan prácticamente al mismo tipo de clientela, jóvenes sin mucho tiempo de hacer la comida en casa y con un presupuesto bastante limitado. Locales clásicos de calles como la rúa Nova de Abaixo o Santiago de Chile son los que más se han resentido de la apertura de más de media docena de locales de comida turca, aunque como explican en Don Bocata, «es una carta muy diferente, por lo que la gente sigue viniendo al local». Lo cierto es que la internacionalización de la gastronomía ha llegado a Santiago tarde, pero lo ha hecho en cantidad y con numerosos ejemplos. A los tradicionales restaurantes chinos, que abrieron el camino a cartas más exóticas en Santiago, en estos momentos hay al menos ejemplos de nueve gastronomías diferentes, a mayores de la cocina gallega y española de toda la vida. Italianos, griegos, argentinos, brasileños, chinos, japoneses, franceses y los mencionados turcos y kurdos enriquecen y completan la oferta de restaurantes de la ciudad. Falta por llegar a Compostela, sin embargo, uno de los movimientos culinarios con más éxito en otras partes del mundo y que nació hace ya décadas en Italia, el slow food . En estos momentos está presente en medio centenar de países y su filosofía es contraponerse precisamente al fast food , ofreciendo menús con productos naturales, precio justo y en los que el respeto al ritmo y a los tiempos naturales es fundamental.