Los usuarios ignoran el horario de las líneas de transporte pese a las promesas de la Xunta El regidor dubrés reclama paradas en el lugar de Galeras y junto al Hospital Clínico
06 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?l cumplimiento del plan metropolitano de transporte está provocando graves quebraderos de cabeza a los alcaldes de la comarca compostelana y también a la Dirección Xeral de Transportes. Ayer mantuvieron una reunión de trabajo para analizar la situación. Los regidores reclamaron a la Xunta el cumplimiento de los compromisos adquiridos en el último encuentro, celebrado el año pasado y que establecía como plazo máximo el 15 de diciembre del 2006 para que todas las líneas de bus tuviesen paneles que simplemente informasen de forma aproximada sobre las horas en las que está disponible el servicio. También el año pasado los alcaldes habían reclamado la instalación de todas las máquinas canceladoras en los autobuses para que los usuarios se pudiesen beneficiar del uso de las tarifas reducidas y del pago mediante tarjeta electrónica. En estos momentos hay líneas que todavía no tienen operativas estas canceladoras, lo que obliga a los viajeros a abonar el pago íntegro del billete, pese a que, en teoría, se les tendría que aplicar la tasa del bus comarcal. Dadas las quejas de los usuarios de algunos trayectos no es la primera vez que algunos de ellos no abonan el billete, una circunstancia que, si bien les supone un ahorro, les excluye del seguro de circulación para viajeros. Tras conocer por boca de los alcaldes la precariedad en el funcionamiento del autocar comarcal, la directora xeral de Transportes, Mar Chao, recientemente incorporada al cargo, solicitó un plazo de dos semanas para revisar las incidencias del plan compostelano y tomar una decisión al respecto. En estos momentos, las líneas que ofrecen más itinerarios son las pertenecientes a los corredores de Bertamiráns y Milladoiro, que funcionaban con antelación a la puesta en marcha del servicio. En este caso las quejas se centran en el incumplimiento de los horarios. En cuanto a los pequeños concellos, hay buses que siguen sin tener máquinas canceladoras y hay servicios que, pese a lo prometido, no terminan sus trayectos en el Ensanche. Éste es el caso de Val do Dubra, que reclama paradas en la zona de Galeras y en el Hospital Clínico, una posibilidad que deberá estudiar la Xunta y contar con el visto bueno de Santiago.