Epi y Bambi también se dedican a combatir el fuego en el monte

Emma Araújo SANTIAGO

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

Reportaje | Charlas de Voz Natura en Milladoiro Niños del CIP de Ventín aprenden los curiosos nombres de los uniformes antiincendios y del depósito que usan los helicópteros

05 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?nculcar a la población la importancia de cuidar el monte es un mensaje recurrente desde hace años en Galicia. Hacerlo con alumnos de corta edad es el reto marcado por Voz Natura, programa medioambiental de la Fundación Santiago Rey-Fernández Latorre, que cuenta en esta campaña con la colaboración de la Consellería do Medio Rural. Un centenar de alumnos del colegio de infantil y primaria de Ventín, en Milladoiro (Ames), participaron ayer en una de estas actividades que se desarrollarán en toda Galicia hasta el mes de marzo. Los escolares de Ventín ya eran duchos en la materia porque el año pasado también recibieron una charla de similares características. Todo apunta a que el mensaje caló hondo, porque más de uno y de dos recordaban al dedillo muchos los datos, pero no las anécdotas que titulan este reportaje. La mejor prueba de que los fuegos descontrolados son el pan de cada día en verano en Galicia es que todos los niños reconocieron que en más de una ocasión han visto muy de cerca un incendio forestal. Pero, «¿qué es un incendio?», preguntó la ponente de Voz Natura. Al segundo, varias manos se levantaron para responder. «Un fuego sin control», apuntó uno de los asistentes. «¿Y un incendio forestal?» Aquí todos responden al unísono: un fuego sin control en un monte. El interrogatorio se complica cuando se les preguntó cómo se llama la bolsa que llevan los helicópteros con agua. Tras varios segundos de silencio la monitora respondió: «Bambi». «¿Y cuánta capacidad tiene?», añadió. Mil quinientos litros de agua, les explicó, para seguidamente informar que los hidroaviones tienen una capacidad muy superior con cinco mil litros en un solo viaje. Las noticias curiosas siguieron llegando a medida que las diapositivas mostraban cómo el fuego y las lluvias lo deterioran todo. Una imagen del monte Pindo, devastado por las llamas y erosionado por el agua, fue el mejor ejemplo de la lacra que se pretende combatir, sin que para ello fuese necesario recurrir a la imaginación infantil. Tras la lección sobre los incendios le llegó el turno a las personas que se dedican a combatirlos. La retina de los niños se quedó con la imagen del piloto y la del retén de los brigadistas que plantan cara al fuego asumiendo grandes riesgos, aunque utilicen un Epi como herramienta de trabajo. ¿Pero, qué es un Epi?, se preguntaron los niños y los no tan niños. Pues un equipo de protección individual, uno de estos uniformes cuya imagen dio la vuelta al mundo el pasado verano.