«É unha peste de por vida»

Uxía López Rodríguez
Uxía López DODRO

SANTIAGO

MERCE ARES

Reportaje | Vecinos de Dodro conviven con la depuradora municipal Aldeas como Imo, Bexo o Revixós denuncian la proximidad de la instalación a viviendas habitadas, que este verano tuvieron que soportar «cheiros e mosquitos»

16 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Vecinos de las aldeas de Bexo, Revixós e Imo (Dodro) advirtieron en su día que la instalación de la depuradora en Redondo, en una zona de viviendas, era la «peor ubicación posible» y ayer aseguraron que el tiempo «dounos a razón». La depuradora, cuya gestión todavía no ha sido entregada por la Xunta al Concello, comenzó a funcionar en mayo. Y éste ha sido, para muchos vecinos, uno de los peores veranos que recuerdan, entre el calor, el humo de los incendios y el olor de la depuradora. «Non podíamos nin abrir as ventanas», dice una vecina mientras otro explica que «esto é unha peste para toda a vida que nos meteron aquí, no medio das casas». Ayer, varios afectados recordaron que cuando conocieron la ubicación de la depuradora, remitieron al Concello un escrito en el que denunciaban que no era el «lugar máis apropiado». Por entonces, hablaban de que la depuradora no «guardaría unas mínimas distancias con respecto a las explotaciones agropecuarias e incluso viviendas, que quedarían a pocos metros». Hoy aseguran que la casa más próxima está a 40 metros y otras a unos 80. Los afectados quieren «cortar de principio», en alusión a lo vivido este verano, cuando comenzó a funcionar la depuradora tras una conexión «autorizada» de una empresa del municipio. Si el «cheiro era insoportable» con una única conexión, aunque sea industrial, lo que se preguntan los vecinos es qué pasará cuando conecten el resto de empresas, sin contar el alcantarillado de las aldeas. Será «unha peste», concluyen. Los vecinos son conscientes de que la instalación no tiene vuelta atrás y por eso piden es que se haga un control exhaustivo de su «buen funcionamiento» o, de lo contrario, «teremos que marchar das nosas casas», dice uno de los residentes más próximos. Este mismo afectado recuerda que en Dodro había ubicaciones de sobra para la depuradora, «en calquera terreo baldío» entre Lestrove e Rianxo, «sin ser precisamente no tramo no que hai vivendas». Un total de 18 vecinos firman un escrito de denuncia de los malos olores remitido a finales de septiembre a la Consellería de Medio Ambiente y al Valedor do Pobo. El Concello confirmó ayer que la Xunta aún no entregó la obra y que, por tanto, no tramitó licencias de conexión a la red. Según sus informaciones, hay un período de un año de garantía de la instalación que todavía no ha concluido.