Reportaje | Festa do Cabalo en Brión La Festa do Cabalo de Brión finalizó ayer con una espectacular exhibición de carreras, pruebas de salto y potencia y el sorteo de un potro entre los asistentes como broche de oro
17 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?ara ver espectaculares carreras de caballos y ejemplares de los más hermosos purasangres no es necesario acudir al Derby de Ascott, ni siquiera al hipódromo de La Zarzuela. El numeroso público que ayer asistió a la jornada de clausura de la Festa do Cabalo de Brión pudo ver de cerca ejemplares espléndidos, asistir a fantásticas galopadas y aplaudir a los jinetes y a sus monturas en las pruebas de salto y potencia. Pero, además, también tuvo la oportunidad de comer carne ao caldeiro, pulpo y churrasco, un lujo que no está al alcance de los asistentes a las selectas carreras británicas. La jornada de ayer, última de una fiesta que ha animado el fin de semana del municipio, comenzó con una feria caballar que dio comienzo a las nueve de la mañana. Un poco más tarde, a las once, llegó el turno de la prueba de saltos en categoría infantil, seguida de la exhibición canina y del concurso de arrastre. Después de la comida, llegaron los momentos más esperados: las pruebas de salto y las carreras. Primero con caballos del país, luego con animales cruzados y de silla francés y, finalmente, con auténticos purasangres ingleses. Pero aún faltaba lo mejor: la fiesta terminó por todo lo alto, con el sorteo de un potro entre todos los asistentes, un regalo inmejorable para un público que acabó la jornada entregado al encanto del mundo equino.