Segmentos como el motor o la hostelería apenas se ven afectados

La Voz

SANTIAGO

26 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La crisis veraniega del comercio pasa de largo en otros sectores de la economía local. Así, la rama del motor hace su particular agosto en la temporada estival. En concreto, el encargado de la sección de ventas del concesionario Toyota, Francisco Pérez, señala que «en este negocio las ventas se disparan durante los meses de julio y junio», sin olvidarse de diciembre, el mes de más consumo por excelencia, donde las campañas publicitarias se muestran más agresivas. A partir de agosto, sin embargo, «la facturación baja considerablemente», dice. El sector de la hostelería apenas aprecia diferencia respecto a otras épocas del año. O por lo menos es lo que señala Cesáreo Fernández, propietario de una bar ubicado en la zona del Ensanche. Respecto a la fluctuación en su actividad de negocio en comparación con la estación invernal, afirma que «en mi establecimiento el nivel de negocio se mantiene igual durante todo el año» porque la gente que acude a su local son trabajadores de toda la vida y vecinos de la zona. Además, el hecho de que haya disminuido considerablemente el número de estudiantes en los últimos años es un factor que a Cesáreo Fernández no le afecta porque apenas es un colectivo habitual en su negocio.