Compostela exporta arquitectura

Mario Beramendi Álvarez
Mario Beramendi SANTIAGO

SANTIAGO

Pulso económico Premian al estudio de José Valladares, Alberto Redondo y Marcial Rodríguez en el concurso para convertir un matadero de Madrid en centro de arte de la colección Arco

07 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

A menudo se cree que las grandes tendencias, que las cosas más modernas y bien hechas son obra de un selecto grupo de vanguardistas que por lo menos debe trabajar en un loft acristalado con vistas al río Hudson y a los rascacielos. Lo que ocurre es que la realidad, a veces, nos demuestra que en los pequeños sitios pueden hacerse grandes cosas. La empresa-estudio de arquitectura de José Valladares, Alberto Redondo y Marcial Rodríguez, ubicada en el casco viejo compostelano, acaba de ser galardonada por la Comunidad de Madrid y Feria de Madrid (IFEMA) dentro de un concurso para convertir el antiguo matadero de la capital en el centro de arte que albergue la colección de Arco. Al certamen se presentaron más de 50 proyectos y el del estudio compostelano quedó entre los cinco primeros: recibió un accésit valorado en 12.000 euros. El trabajo no estaba exento de dificultades. El recinto a rehabilitar se conforma por grandes naves industriales de los años 20, con seis metros de altura. Se trataba de incluir en un espacio libre muchas dotaciones nuevas: biblioteca, cafetería, salas de exposiciones, talleres y sobre todo, almacenes para las obras. El arquitecto José Valladares explica la solución ofrecida por su estudio: «Nosotros hemos intentado que el espacio, al tener que meter tantas cosas, no perdiera intensidad; para ello creamos nuevas dependencias con sus propios techos y sus paredes». Reconocimiento El jurado del certamen, en el que se encuentra el prestigioso arquitecto Manuel Gallego Jorreto, ha valorado la propuesta del estudio santiagués por ser «un proyecto que plantea una síntesis adecuada del programa de necesidades, con alguna aportación peculiar y singular, como el tránsito a media altura que enlaza ambas naves y que permite tratarlas como una unidad». Los responsables de fallar el concurso también han destacado que el proyecto santiagués plantea una opción en la que se respetan las naves industriales, mediante la inserción de elementos autónomos. Esta empresa compostelana también ha hecho el centro de estudios de arte rupestre de Campolameiro, los accesos al faro de Fisterra y la rehabilitación de una parte del edificio del Museo do Pobo Galego. UN PROYECTO DENOMINADO 11MIL-o. En las imágenes propuestas por el estudio santiagués sobre la rehabilitación pueden verse las salas de exposiciones, una tienda cafetería y un tránsito que comunica las dos naves del antiguo matadero municipal de Madrid.