?os datos del censo de población de Santiago, que se presentaron el pasado mes de enero, arrojaban un resultado positivo para la capital gallega. Algo que había sido recibido con parabienes por los políticos locales. Entonces, Compostela había ganado 611 habitantes con respecto al año anterior. Una cantidad que, sin embargo, ahora perderá cuando se hagan efectivas las bajas de los extranjeros. Los últimos datos de población del Instituto Nacional de Estadística sobre el censo de población confirmaban la tendencia de pérdida de habitantes de las comarcas limítrofes con Santiago frente al área metropolitana, que con Ames, Oroso, Teo y Brión compensa con creces el computo global. En enero, la comarca de Santiago arrojaba un saldo positivo de 2.200 vecinos. La suma de los datos de población de las comarcas de Santiago, Sar, Xallas, Barcala, Ordes, Arzúa y Melide se traducía en enero en un cómputo de 251.902 personas frente a las 249.702 del año pasado. Crecen los de siempre El crecimiento constante de la población de la comarca de Santiago sigue siendo consecuencia del fuerte tirón de los municipios limítrofes con Santiago, salvo excepciones. Ames contabilizaba, según el último censo, un incremento poblacional de casi dos mil nuevos vecinos, Teo, subía unos cuatrocientos y doscientos más se apuntaban al censo de población de Oroso. Frente a la buena salud del censo de estos tres concellos de la comarca Compostela están los problemas de otros municipios, que no dejan de perder población. En O Pino, por ejemplo, la población se sitúan por debajo de la barrera de los cinco mil habitantes con 4.901 censados en enero. La situación es aún peor en Dubra, donde el último censo de población dejaba al municipio con 4.605 habitantes.