Crónica | Arquitectos de renombre con ideas que se quedaron en eso PP y BNG tumbarán el cambio que Bugallo quiere hacer en la plaza de Salgueiriños diseñada por Gallego Jorreto, veto que no garantiza la ejecución de la obra original
15 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.LAS TORRES DE TELECOMUNICACIONES DEL PEDROSO. El diseño era de Norman Foster y el coste, de 24 millones de euros. JARDÍN BOTÁNICO EN EL CAMPUS SUR. La falta de recursos impidió desarrollar el proyecto del arquitecto catalán Carlos Ferrater. FUNDACIÓN GRANELL EN BONAVAL. Fue diseñada por Álvaro Siza y el Consorcio llegó a habilitar una partida de 2,4 millones. CENTRO SOCIAL DE SAN LOURENZO. César Portela diseñó un edificio que iba a sustituir al antiguo colegio Raíña Fabiola. TORRES DE BELVÍS. John Hejduk fue el autor del parque de Belvís, del que sólo se ejecutaron las torres, pero en el monte Gaiás. PLAZA DE SALGUEIRIÑOS. En 1994, el proyecto de Manuel Gallego Jorreto fue aprobado por el pleno municipal, ahora peligra. ?l anuncio del BNG de que votará a favor de las casi mil alegaciones presentadas por los vecinos para que se mantenga en el Plan Xeral de Ordenación Municipal la actual calificación en la plaza de Salgueiriños supondrá que la pretendida modificación planteada por el grupo socialista no saldrá adelante. El PP ya había anunciado hace unos días, que respaldará la postura de los vecinos y que su voto sería a favor de las alegaciones. Con el anuncio de los nacionalistas, el PSOE se queda solo en su intento de cambiar la calificación de la plaza para construir viviendas, lo que implicaba reducir el espacio de ocio y esparcimiento y, por tanto, desechar el proyecto de Manuel Gallego Jorreto. La aceptación de las alegaciones no significa sin embargo que el proyecto de Jorreto se ejecute. De hecho, el alcalde ha sostenido en varias ocasiones que el coste económico de este proyecto difícilmente podría ser asumido por el Concello. De ahí que planteará la modificación para buscar financiación por medio de las viviendas. Pero, el de Gallego Jorreto no es el único proyecto pagado con los recursos económicos del Concello y que finalmente no se materializan en la realidad. Norman Foster diseñó las torres de telecomunicaciones del Pedroso. De este proyecto, presentado a bombo y plantillo por el anterior alcalde, sólo quedan los artículos de prensa. Y, claro, un cargo en las cuentas del Concello de 24 millones. Álvaro Siza, autor del edificio del CGAC, la Facultade de Ciencias da Información y el parque de Bonaval, no consiguió ver ejecutado el edificio diseñado para acoger la Fundación Granell en la cima del parque de Bonaval. En este caso, el Consorcio acabó destinando a otras cosas los recursos que habían reservado para iniciar la ejecución del proyecto. César Portela, premio nacional de Arquitectura, realizó un anteproyecto en 1991 para construir un centro social en San Lourenzo. El edificio iba a ocupar el mismo solar del antiguo centro escolar Raíña Fabiola y, que actualmente, es utilizado para un servicio del departamento de Muller. Carlos Ferrater diseñó por encargo de la Universidad de Santiago el jardín botánico del Campus Sur. Hace seis años se decía que el proyecto no se podía ejecutar por el elevado coste de expropiaciones. Hacían falta tres millones. Murió sin verlas John Hejduk no logró ver construidas sus torres de Belvís, que finalmente fueron repescadas por su amigo Peter Eisenman e incorporadas a la Cidade da Cultura. El resto del parque de Belvís, que incluía 42 minijardines, no ha conseguido ver la luz. Todos los proyectos, unos pagados por el Concello y otro por la Universidad, están en el aire desde hace muchos años. Algunos la falta de financiación imposibilita su ejecución; otros, como el de Belvís, ya fue sustituido por otro diseño.