La «santiña» que hace llover millones

Emilio Forján SANTA COMBA

SANTIAGO

Reportaje | El cupón de la ONCE vuelve a Santa Comba La popular lotería dejó otros 350.000 euros en lo que ya se conoce como «la Sort de Galicia», los vecinos dicen que la figura de la rotonda central trae suerte

18 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?s el segundo premio importante que el cupón de la ONCE, deja este año en Santa Comba. Correspondió al sorteo del pasado martes, día 16 con un total de diez cupones vendidos del número 51.593. Cada cupón fue premiado con 35.000 euros, siendo distribuidos por el agente José Manuel Bouzas Amado, uno de los tres vendedores que operan en la zona del Xallas. Al igual que sucedió el pasado 14 de marzo con el número 39.282, el premio cayó muy repartido, aunque en aquella ocasión su vendedor, José Gerpe Estévez, más conocido como Tonecho, devolvió uno de los diez cupones del número premiado. La alegría por el decimotercer premio que reparte el cupón de la Once en Santa Comba, fue festejado por partida doble entre los clientes agraciados del bar Pibe, ubicado en la avenida Alfonso Molina. José María, su propietario, vendió cinco cupones entre clientes habituales en horario de mañana, aunque él mismo resultó ser uno de los afortunados ganadores. La noche del miércoles festejaron el titulo de la liga de Campeones del Barça como seguidores del equipo culé, al tiempo que celebraban que le había tocado el cupón con una churrascada. De la otra mitad de los cupones premiados el martes, dos de ellos fueron vendidos en el mesón Pardiñeiro y los tres restantes a clientes particulares de José Manuel Bouzas, dos de ellos a un trabajador de la Xunta. En la capital del Xallas, no hay duda de que en Santa Comba «xogase moito carto ó cupón, incluso máis ca en Carballo» siendo mayor el número de habitantes que tiene la capital bergantiñana. A la localidad le empiezan a llamar «la Sort gallega de la Once». ¡Por algo será! Los xalleiros atribuyen el éxito de los últimos años con los sorteos del azar, a «la santiña», instalada en los noventa sobre un pedestal en la rotonda central de Santa Comba. Hay quien dice que, desde que está ahí, «non paran de caer premios do cupón ou loterías primitivas». Es más, algún que otro dice haberse ofrecido «e se me toca algún día un gran premio, levareille parte a eses nenos dos países africanos que morren de fame».