Análisis | El caso de la carretera de A Estrada
09 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Los últimos informes demográficos hablan de Santiago como un fenómeno insólito para una ciudad pequeña en el que el número de personas que viven en el municipio se ve duplicado a diario con las que llegan de los ayuntamientos limítrofes. Teo, por ejemplo, ha pasado de 10.000 a 20.000 habitantes en una década, y eso no sólo se nota en la construcción. También han aparecido en zonas como Cacheiras varias cafeterías, tiendas de decoración y otros servicios típicos de un barrio. Pero ninguna oferta se ha consolidado tanto como la de los supermercados. La urbanización de Os Tilos contaba desde hace tiempo con un establecimiento mediano un tanto titubeante que ahora gestiona Gadis. Hace una década sólo competía con el recién nacido Hipercor, de camino en Pontepedriña, pero ahora las reglas han cambiado. El Árbol y Dia se han instalado a un lado y otro de la carretera muy cerca de las urbanizaciones más populosas. Pero por si fueran pocos competidores, Eroski irrumpe con un supermercado de grandes dimensiones, concretamente dos mil metros cuadrados, por el que va a apostar muy fuerte tras la salida obligada de Xeneral Pardiñas. Y lo hace siendo consciente de que en cuestión de meses existirá una autovía que reducirá notablemente los flujos. Con todo, se trata de la carretera mejor dotada en cuestión de alimentación. Mientras, Milladoiro y Bertamiráns consolidan sus espacios en el casco urbano y Sigüeiro, la cuarta localidad en discordia, se queda un tanto retrasada a la expectativa del servicio que puede ofrecer el centro de As Cancelas.