La previsión de actividad para la campaña estival en Lavacolla facilitada ayer por AENA, con una caída del 4,7% en el apartado de despegues y aterrizajes, choca con unos datos que el Gobierno central envió recientemente al Senado. En un documento oficial fechado a 23 de febrero del 2006 y publicado el 8 de marzo en el Boletín Oficial de las Cortes Generales, el Ejecutivo afirmaba: «Para la temporada de verano (...), la programación al día de la fecha de este aeropuerto muestra un incremento respecto al mismo período del año anterior del 5,5% en el número de operaciones». Según fuentes del sector, esta contradicción no significa que el Gabinete de Rodríguez Zapatero mintiese a la Cámara alta, sino simplemente que el panorama aéreo cambia a ritmo tan vertiginoso que las previsiones de ayer caducan mañana. «Son tiempos de frenesí», explican.