Crónica | Comunicarse en el siglo XXI Los vecinos de la zona alta de Brión acceden por primera vez a los servicios convencionales de la telefonía fija, que depende de la centralita situada en Urdilde, en el municipio de Rois
25 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La mayor parte de los abonados que la Compañía Telefónica tiene en las parroquias de la zona alta de Brión comienzan a disfrutar de las ventajas de una conexión telefónica por cable que llevaban años demandando. Los viejos teléfonos TRAC (telefonía rural sin cable) son prácticamente historia, aunque hay algún que otro abonado al que todavía no le han instalado la línea en su domicilio, como ocurre con la única taberna de Luaña. «Xa nos enviaron a carta para darnos a liña nova» comenta el tabernero. Atrás quedan ahora todo tipo de vivencias negativas con los denominados teléfonos de antenas, cuya tecnología, bastante obsoleta, no dejaba de ser realmente útil cuando no tenían alternativa alguna al sistema de antenas sin cable. Pero hay diferencias. Por ejemplo, un vecino de la parroquia de Luaña que quiera conectarse a Internet por banda ancha o ADSL se encontrará con que la nueva red por cable no contempla tal tecnología, que sí tiene un habitante de Os Ánxeles, la zona más urbana de Brión. El problema radica en que la centralita que Telefónica posee en Urdilde (Rois), desde donde parte la nueva red de cableado aéreo, no está adaptada para banda ancha. Aún así, la red de cable tradicional es infinitamente mejor para conectarse a Internet de lo que lo eran el sistema de antenas, más anticuado y lento. La implantación de la nueva red telefónica por cable ha implicado el cambio de números, que ahora empiezan por 80 en vez del 19 antiguo. Sin embargo, con lo que no contaba casi nadie en Luaña, Cornanda o Viceso era qué iba a pasar cuando otros abonados quisiesen comunicarse con ellos. Hubo quien tuvo la idea de elaborar un listado de los abonados por el nombre o apodo que tienen la mayor parte de los habitantes. En Luaña, el cura encomendó la tarea a un mozo de Vioxo, que recorrió diferentes domicilios utilizando como base el listado de los nuevos panteones. En casa de Manuel Vidal, en Cristimil, también han notado las mejoras. «Tan pronto acabas de marcar, xa da liña e non tes que esperar como pasaba co outro», asegura la mujer de Manuel, quien se muestra encantada con el nuevo servicio.