«Quienes querían escribir se marchaban de Compostela»

Ángel Paniagua Pérez
Ángel Paniagua SANTIAGO

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Entrevista | Benito Rial Costas Este filólogo de 40 años acaba de defender su tesis doctoral «Producción y comercio del libro en Santiago 1501-1553»; vive a caballo entre Galicia e Italia

20 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

En una época en la que la mayoría de la gente no sabía leer, Benito Rial asegura que las librerías empezaban a gozar de buena salud. Ha investigado sobre el libro en Santiago en el siglo XVI. -¿Por qué le dio por investigar este tema? -Porque es una época muy poco conocida de Santiago, un tema sin ningún estudio anterior. La imprenta y la librería se empezaron a organizar por entonces a nivel internacional. Digamos que hay centros internacionales que empiezan a hacerse con el negocio: París, Venecia, etc. Santiago se beneficia de esto, porque le llega toda la producción internacional. -¿Cómo se investiga sobre algo que ocurrió hace 500 años? -Tuve que recurrir al archivo histórico de la Universidad y al archivo catedralicio. -¿Cómo era la industria del libro en el Santiago del XVI? -La imprenta casi no producía porque el Cabildo imprimía muy pocos libros litúrgicos. Por el contrario, la librería tenía una gran importancia. Había ciertas inquietudes culturales en los compostelanos: los sacerdotes, la naciente universidad, los hombres de leyes... -¿Alguna librería era especialmente importante? -Bueno, hemos descubierto el inventario de una librería. El librero más importante de Santiago era Giraldo del Sol. -No había literatura gallega. -No, en Santiago no la había. Quien tenía ciertas inquietudes para escribir se ponía en contacto con los centros españoles de producción y difusión, como Valladolid o Salamanca. Un libro hecho en Santiago no podía tener la misma difusión que otro hecho en otro centro español. Pasaba como ahora... -Pero, evidentemente, la gente no leía. -No, claro, el nivel de analfabetismo era altísimo. Y además se escribía en latín.