En directo | Un punto negro sobre el Ulla El puente romano de Pontecesures donde el viernes perdió la vida una joven es atravesado cada jornada por miles de automóviles y muchos vecinos temerosos
06 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El puente de Pontecesures desde el que el viernes se precipitó el coche que conducía Déborah Mata al Ulla es antiguo, estrecho y peligroso. La joven de Carcacía falleció en el hospital Clínico después de haber sido rescatada de las gélidas aguas del río por Javier Bouzas, entrenador del Club Náutico de Cesures. Dos operarios reparaban ayer la valla que el coche de la fallecida se llevó por delante. Trabajaban en una acera de apenas medio metro de ancho. Cuarenta centímetros por detrás de ellos pasaban unos sesenta turismos y camiones por minuto. A pesar del peligro evidente, numerosos vecinos pasan el puente a pie todos los días. El punto más peligroso del puente es la entrada en el mismo desde el lado de Padrón. Se trata de un pequeño tramo con una curva pronunciada y dos incorporaciones muy próximas. Los camiones largos pasan constantemente y están obligados a invadir parte del carril contrario para poder trazar la curva. Es el tramo en el que se produjo el percance que terminó con la vida de Déborah Mata. El margen derecho, que corresponde con la zona abierta de la curva, está protegido con un quitamiedos metálico, igual que el de una autopista. Según los testigos, el vehículo de la fallecida se golpeó contra esta valla, atravesó el otro carril y se desplomó al río. Los vecinos recuerdan numerosos choques parecidos, tal como atestiguan las abolladuras y parches del quitamiedos. Este mismo sábado, dos turismos chocaron de frente en medio del puente, afortunadamente no hubo consecuencias graves. Los peatones tienen miedo de que un coche sin control se los lleve por delante en el viejo puente romano. Ese es un peligro, pero hay más. La vía que lo atraviesa carece de arcenes y aceras en tramos muy largos. En algunas zonas hay casas abandonadas pegadas al asfalto, lo que impide el paso a pies. Y lo peor es que pasan camiones de forma constante. La muerte de la joven de Carcacía ha llevado al gobierno local ha solicitar una entrevista con los responsables estatales para estudiar el vial. Los residentes piden un cambio inmediato ante los continuos percances ocurridos en el mismo escenario. Uno de los peores fue el de 1996, en el que murieron dos jóvenes. Y es que el viejo puente romano soporta algo más de tráfico del que debía de atravesarlo hacia el siglo tercero después de Cristo.