El PP de Ames sale del letargo

Emma Araújo SANTIAGO

SANTIAGO

Crónica política | Astray deja el Concello y Santiago Amor escenifica su desembarco El Partido Popular abre la era post Astray con la meta puesta en las municipales del 2007. Su afán renovador llega con una gestora joven que marcará la actividad del grupo municipal

27 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El Partido Popular de Ames inició ayer su asignatura pendiente: sobrevivir a la pérdida del poder e iniciar una nueva etapa sin Astray, que durante tres décadas gobernó el Concello, hasta que en el 2003 perdió la mayoría absoluta y con ella el bastón de mando. Para ello, el nuevo presidente de la gestora popular de Ames, Santiago Amor, presentó a su equipo. Lo hizo en un escenario minimalista y luminoso, un enclave que se vende como uno de los mejores legados de Astray: Novo Milladoiro, el único polígono industrial privado de Santiago y su comarca. Santiago Amor, compostelano de origen, ejerció de maestro de ceremonias al anunciar el nacimiento de un nuevo PP. El secretario de la gestora, García Argibay, fue el encargado de tomar la palabra para presentar los seis puntos que desde ayer mismo vertebrarán la actividad política del partido. Abrir una sede del PP en Ames es el primero de los objetivos. Esta sede será como el municipio, bicéfalo: buscarán un local en Milladoiro y utilizarán el despacho municipal como razón social en Bertamiráns. El siguiente paso será crear Novas Xeracións en uno de los municipios de población más joven. Crear un foro de participación ciudadana es el tercer reto, que se complementa (cuarto objetivo) con la puesta en marcha de entrevistas con colectivos vecinales para tomarle el pulso al nuevo Ames. Coordinarse consigo mismos, es decir, con el grupo municipal, es otra de las metas de la nueva gestora, que también apostará por la tecnología en forma de página web. Como en los diez mandamientos, las tablas de la ley de los populares de Ames se resumen en dos: recuperar la alcaldía y abrir una nueva era de la comunicación del partido con la sociedad civil. El desembarco de Santiago Amor y su equipo se ha escenificado con grandes dosis de diplomacia y agradecimiento hacia la labor de Astray. De hecho, el vicepresidente de la gestora popular es José Ramón Agra, mano derecha de Astray y otrora todopoderoso concejal de Urbanismo. Agra se se presentó como «correa de transmisión para no dejar al PP sin voz» y anunció que tras este mandato dará por concluida su actividad política, no sin antes reconocer que es más fácil ser «o rei do chiringuito» que estar en la oposición. Pese al guante blanco con el que se ha producido el desembarco de Santiago Amor, parece que no es oro todo lo que reluce: Miguel Ángel Muíños, teórico sustituto de Astray, renunció al cargo antes de asumirlo. Manuel Conde, siguiente en la lista, copió la maniobra. El relevo será Aida García, miembro de la gestora del PP.