EL PROCESO
03 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Las necesidades de ampliación del aeropuerto han puesto en una situación difícil al Aero Club, que no quiere renunciar a mantener la práctica del golf. Dentro de lo posible, el Concello pretende darle una salida en Bando, aunque las condiciones ya no serán las mismas para la entidad social santiaguesa. Pero las administraciones públicas deberán resolver antes la cuestión de la titularidad de uno y otro terreno. Por un lado, AENA y Defensa están negociando la venta a la primera de los terrenos del actual campo de golf, el del Aero Club. Por otro, el ministerio que dirige José Bono y el Concello negocian la venta al segundo de los terrenos de Bando. Aunque inicialmente se trate de dos procesos distintos, Raxoi está muy pendiente del primero, porque de él dependerán las condiciones de la compra del terreno de Bando e incluso las condiciones en que el Aero Club podría participar en la creación del nuevo campo de golf. Financiación La decisión está en quién asume «arreglar» la situación con el Aero Club en su condición de «inquilino» de una de las fincas. Bugallo entiende que si lo hace Defensa, «sen lugar a dúbidas meterá no paquete da venta de Bando ao Aero Club». En ese caso, se impondría un acuerdo con la entidad social para el nuevo campo de golf. Si no es así, y Raxoi obtiene ese terreno sin cargas, el Concello debería abrir un concurso para la construcción del campo de golf. De una circunstancia u otra dependerá también el precio que Raxoi tendrá que pagar por esas 100 hectáreas. Esa zona podrá albergar instalaciones para distintas modalidades deportivas, pero el Ayuntamiento pretende que el golf sea su principal referente. Un hotel, un centro social y otras dependencias completarían un complejo en torno al que habrá capacidad para hacer unos 300 chalés. Esta promoción residencial sería la base para financiar el proyecto deportivo.