Good bye, Iberia, good bye

Xosé Vázquez Gago
Xosé V. Gago SANTIAGO

SANTIAGO

FOTOS: PACO RODRÍGUEZ

Crónica | Último viaje entre Lavacolla y Heathrow El vuelo 4236 será el último a Gran Bretaña pintado de rojo y gualda; en él iban profesores de turismo invitados al trayecto inaugural que llega mañana a Alvedro

31 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Como decía la canción se fue el caimán, se fue el caimán. Ayer salió el último avión de Iberia desde Lavacolla con trayecto directo al aeropuerto londinense de Heathrow. A eso de las tres y treinta y cinco minutos de la tarde, haciendo gala de una puntualidad británica, el aparato del vuelo 4236, cargado con 72 pasajeros, despegó sobre las obras de la nueva torre de control del aeródromo. Una hora y media antes los pasajeros hacían cola en los mostradores de facturación. Entre ellos se encontraban once profesores de la Escuela de Turismo de A Coruña. El grupo de docentes tuvo el privilegio de vivir en primera persona el traslado de Iberia. Fueron invitados por la compañía aérea al vuelo inaugural de la ruta Heathrow-Alvedro, que hoy mismo les llevará de vuelta a la ciudad herculina desde la capital del Reino Unido. Entre los profesores estaban Óscar Ramos y Elvira Lezcano que se confesaron encantados de la invitación de Iberia. Elvira explicó que, aunque sólo fuese una tarde en Londres, pensaban aprovecharla. «Esperamos visitar Covent Garden e ir a los pubs», afirmó. Entre el grupo de docentes hubo quien dijo preferir «que solo haya un aeropuerto en Galicia», y varias voces consideraron «absurdo» el conflicto entre los aeródromos gallegos, «ya que hay tres, por lo menos podrían repartir los vuelos de forma equitativa», dijeron. En cuanto a la retirada de Iberia, los profesores consideran que la compañía tiene motivos económicos, aunque algunos de ellos hablaron también de «cuestiones políticas». Otra pasajera del vuelo 4236 era Ángela Tallón. Ángela vive en Lugo y su intención es viajar a Heathrow para allí hacer un transbordo hasta Edimburgo, en Escocia. No es una viajera muy habitual, aunque no es la primera vez que vuela a Inglaterra. Afirma que «la distancia entre Santiago, A Coruña y Lugo es parecida», por lo que el traslado no le estorbará demasiado por el lado del desplazamiento. El problema viene con el transbordo, al viajar con Iberia no tiene que volver a facturar su equipaje en Londres, algo que sí tendrá que hacer si utiliza los vuelos de Ryanair. Por otra parte, explica, «la compañía de bajo coste me permite llevar la mitad de equipaje, por eso utilizaba Iberia», y por eso no descarta embarcar en Alvedro a partir de ahora. El traslado de la línea diaria a Londres es una buena noticia para los viajeros vecinos de A Coruña. «Así me ahorro venir hasta aquí», explica Sara, una de ellos. Sin embargo, las caras se vuelven mucho más largas cuando la noticia llega a oídos de pasajeros del sur de Galicia, que ahora deberán conducir casi 80 kilómetros más para viajar con Iberia. Y se vuelven directamente de enfado cuando los afectados viven en Santiago. Es el caso de Rosy, una joven descendiente de gallegos que vive en Londres y viene frecuentemente a Santiago para visitar a sus tíos. «La verdad es que para nosotros el cambio no es nada conveniente», explica. Añade que ya habían adquirido un billete con Iberia para volver a visitar Compostela, pero supone «que ahora nos obligarán a cambiarlo para el vuelo que va a A Coruña». La perspectiva de tener que viajar después a Santiago no la deja muy contenta. En cuanto a los vuelos que ofrece Ryanair, señala que hasta ahora prefería los de Iberia «por ser más tranquilos», aunque supone que se adaptará. Más beligerante es su tía, que afirma estar indignada con el cambio de la compañía. «No sé por qué tienen que irse; el aeropuerto que tienen allí es muy pequeño, comparado con este es como una avellana frente a un elefante», dice.