«La ventaja principal es lo poco que hay que limpiar»

La Voz N.M. | SANTIAGO

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SANDRA ALONSO

Testimonio | Juan Varela Se planteó comprarse una vivienda de 42 metros como inversión, pero también para vivir. Y no se arrepiente.

17 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?uan es de Sigüeiro, pero prefiere vivir en Santiago. A la hora de plantearse la compra de un piso, echó cuentas y llegó a una conclusión: para hacer frente a una hipoteca en la capital de Galicia con un solo sueldo, lo mejor sería escoger un piso pequeño, de unos cuarenta metros, que le permitiera independizarse y, a la vez, disponer de un espacio vital suficiente. Hace tres años que tomó la decisión y no se arrepiente; otra cosa será el día que le cambien las circunstancias. -La gente habla de cuarenta metros y hay quien se imagina un armario empotrado, cuando no es así, describa su piso... -Pues son 42 metros cuadrados en la zona de Pontepedriña. Tiene una habitación, salón cocina, un cuarto de baño y una plaza de garaje. -¿Y le costó...? -Hace tres años, cuando lo compré, pagué unos 93.000 euros (quince millones y medio de pesetas) más el IVA. Eso sí, sin trastero. -¿Se planteó más la compra como inversión, para vivir una temporada o más bien para «los restos»? -Como inversión, pero el caso es que vivo en él. De momento no me planteo irme. -¿Cuál es la principal ventaja de vivir en cuarenta y pocos metros cuadrados? -Lo poco que hay que limpiar. -¿Y lo que peor se lleva? -Hombre, hay cosas que no puedes tener porque no te caben. Por ejemplo, me estoy planteando comprarme un ordenador y ya me he puesto como condición que sea un ordenador portátil; uno normal ocuparía demasiado espacio. -¿Y cómo se arregla uno con las visitas? Me refiero a las que no duermen en la misma cama... -Echando mano del sofá cama, que fue lo primero que me compré. -Hay quien cree que puede ser un inconveniente tener la cocina y el salón unidos, sobre todo al a hora de hacer fritangas... -Lo que es yo, para cocinar frío poco, procuro ser más de pota. Además, a mediodía no como en casa, sólo ceno, con lo que la cocina es más que suficiente. -Usted vive solo pero ¿Y si cambiara su situación? ¿Se ve compartiendo sus 42 metros y su cuarto de baño en Pontepedriña con otra persona todos los días? -Creo que puede llegar a ser agobiante para dos. Hombre, llevándose muy bien aún, dicen que el roce hace el cariño ¿no? Claro que si discutes, no hay mucho a donde escapar. -¿Qué le parecen las subvenciones que se plantean para adquirir pisos como el suyo? -Para la gente joven está bien, más que nada por los precios de los pisos. A mí mi piso se me hace cómodo, aunque si tuviese familia supongo que no lo sería, pero de momento... -¿Conoce gente que tenga una vivienda similar? -Mi hermana viene de ver uno igual en Pontevedra.