Una reforma de mínimos

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PACO RODRÍGUEZ

Crónica | El regidor delega la portavocía del gobierno en Candela La nueva reorganización en Raxoi afecta sólo a Toxo, aunque el edil cede también la segunda tenencia de alcalde y su puesto en la Xunta de Goberno

10 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El gobierno municipal tiene nuevo portavoz. Francisco Candela, concejal de Turismo, le ha dado el relevo a Luis Toxo en esa función según el decreto que ayer firmó el alcalde y que es efectivo desde esta misma mañana. Xosé Sánchez Bugallo concreta así la segunda reforma de su gobierno desde que Toxo accediera a un escaño en el Parlamento autonómico junto con el también socialista Xaquín Fernández Leiceaga. La primera reorganización del gabinete local data de septiembre, cuando Bugallo afrontó cambios puntuales para liberar a Leiceaga de la responsabilidad de dirigir la reforma administrativa de Raxoi. A este edil le queda pendiente la retirada de otra delegación, la de Transportes, pero no será posible por ahora. Bugallo contaba con poder hacerlo con la entrada de año, pero el retraso del plan metropolitano de transporte le ha trastocado el calendario. Y más se lo alterará la decisión del gobierno local de intentar negociar con la empresa Freire y la Xunta el establecimiento de un servicio de transporte directo de autobús entre la ciudad y el aeropuerto. Mientras ambos no se resuelvan, y salvo nueva decisión, Leiceaga continuará compaginando esa área con la de Facenda y con su escaño en O Hórreo, donde es portavoz económico del PSdeG. La reforma que ayer decretó el regidor se limita a las competencias de Luis Toxo, que mantendrá la concejalía de Urbanismo y de Patrimonio. Sólo cederá la portavocía, aunque con ella perderá también la segunda tenencia de alcaldía que ostenta desde el inicio del actual mandato. Con anterioridad tenía la primera, pero la negociación del último gobierno de coalición con los nacionalistas reservó ese puesto para Néstor Rego (BNG). La pérdida de esta condición aleja también a Luis Toxo de la Xunta de Goberno Local, órgano en el que estuvo presente desde hace más de tres lustros. Francisco Candela, que ahora mismo no participaba en esa comisión, pasará a ocupar el lugar de su compañero de filas en la misma. Hasta el fin del mandato Con estos cambios, el alcalde quiere hacer compatible la dedicación parlamentaria de Toxo y Leiceaga con su continuidad en la corporación hasta el término del mandato. No sólo no quiere prescindir de ellos, sino que indica que, pese a la cesión de competencias, «seguirán a ser puntais do goberno municipal». No en vano, son los responsables de las dos áreas «troncais» en la administración, la hacienda y el urbanismo. Y Toxo, sostiene el alcalde, deberá seguir al frente de esta última área hasta que se apruebe el nuevo PXOM, lo que no será antes de que el 2006 enfile su recta final. Para entonces, a escasos meses de las elecciones, no tendrá sentido que deje la corporación, reflexiona el regidor. Eso sí, no quiere que el edil más veterano ahora mismo en Raxoi deje la portavocía sin su «agradecimiento» por la labor desarrollada en los últimos años en ese cargo. Un cargo para el que, según Bugallo, se hacía necesario el relevo. Y no sólo por liberar a Toxo de responsabilidades para compatibilizar mejor sus cargos en Raxoi y O Hórreo, sino porque asume que la acción del gobierno local y del autonómico pueden incurrir en contradicciones y considera que no es lo más conveniente que en ese caso ejerza de portavoz un edil que también es parlamentario.