Crónica | Preparativos de una cena benéfica Charo Barca, gestora del pazo de San Lorenzo, organiza una velada el día 15 cuya recaudación se destinará por completo a la escuela infantil del Clínico
06 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La Navidad, además de para inflarse a comer y gastar el dinero que no se tiene, tiene asociada una carga de buena voluntad que, a veces, logra prolongarse en el tiempo. Esa es la intención de la iniciativa que ha puesto en marcha Charo Barca, responsable de la gestión del pazo de San Lorenzo. Su idea es celebrar una cena allí, a las ocho y media de la tarde del próximo jueves día 15, cuya recaudación se dedicará íntegramente a financiar la escuela infantil Camilo José Cela del Hospital Clínico. «No se trata de que la escuela esté mal dotada; al contrario, está muy bien atendida», insiste la gestora. Añade que con su idea tratará «dar calor y esperanza» y ayudar a los padres que tengan problemas económicos porque «es durísimo tener enfermo a un hijo; es un drama horrible en el que el dolor se multiplica». La recaudación también se empleará en financiar la cabalgata y adquirir más juguetes. Charo dice que «no es que falten juegos, pero los niños se encariñan con ellos y a veces quieren llevárselos a casa o pierden piezas de ellos». Charo Barca se siente muy vinculada a la escuela del hospital desde hace unos años «por una serie de circunstancias». Por eso, se ha embarcado en «este berenjenal de la cena», como dice con una sonrisa, para estas Navidades. El precio del refrigerio, una cena-bufé-cóctel, será de 30 euros por cubierto. Además, a partir de la once de la noche, se realizará un sorteo de regalos, a cinco euros cada rifa, donados por diversos establecimientos de la ciudad. Todo lo recaudado se destinará a la escuela. La celebración solidaria terminará con un baile en el privilegiado entorno del pazo. El aforo máximo de la convocatoria es de 350 personas y la gestora cree posible que se alcance esta cifra. «Ojalá dispusiéramos de más espacio», afirma. La iniciativa ha tenido tan buena acogida que incluso «hay gente que ha pagado el precio de una entrada sabiendo que no va a a poder ir, es una especie de fila cero que se ha formado por solidaridad con los niños». El éxito de la convocatoria se debe, según dice Charo Barca, a que la gente empieza a comprender que la solidaridad «no sólo debe llegar a las personas que viven en el otro extremo del mundo, en Indonesia o en África, sino que también debe solucionar los problemas que se producen aquí al lado y que muchas veces ignoramos porque pensamos que es el Estado el que tiene que atajarlos». Aunque en Santiago no hay demasiada tradición de organizar cenas o galas benéficas, la gestora del pazo confía en que la suya «sirva para hacer olvidar a un niño que está conectado a un gotero o que le acaban de dar quimioterapia». Por eso, si la iniciativa tiene el éxito que prevé, pretende convertirla en una tradición que se repita año tras año. Para asistir a la cena se puede llamar al 981?552?725, de 10.00 a 14.00 horas