La Xunta impide la entrada a su sede a los interinos que despidió

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

Los guardias de San Caetano abortaron una manifestación en el edificio Sólo pudieron concentrarse los trabajadores pertenecientes a los servicios centrales

10 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?a Xunta vetó ayer la entrada a su sede a los interinos que despidió en septiembre. Desde ese mes y hasta hace 24 horas, los afectados venían concentrándose dentro de San Caetano cada jueves, en coincidencia con la celebración del Consello de la Xunta. Ayer, los interinos ya cesados y aquéllos que trabajan fuera de los servicios de San Caetano se vieron sorprendidos cuando los policías del control de acceso les indicaron que no podían acceder al edificio hasta que finalizara el Consello. Según relataron algunos de los afectados, los agentes recogían sus documentos nacionales de identidad o las tarjetas indentificativas de la Xunta y, tras comprobar un listado de nombres, permitían o no el paso. Una de las afectadas aseguró que el primer agente le dio la acreditación para acceder al edificio, pero se la retiraron cuando el segundo agente confirmó que estaba en la lista. La concentración, como todos los jueves, estaba fijada para las nueve y media de la mañana y desde esa hora se comenzaron a reunir los interinos que prestan sus servicios en los edificios del complejo de San Caetano. A primera hora, algunos de los trabajadores de otras zonas de la ciudad como San Lázaro o Fontiñas entraron al recinto alegando que iban a una revisión médica; sin embargo, poco después, los agentes comenzaron a prohibir el acceso a todos. Uno de los portavoces de la Asociación de Interinos de la Xunta recordó que los socialistas exigieron explicaciones en el Parlamento por una situación similar vivida durante el gobierno del PP, como consecuencia de la identificación de personas en una manifestación. Los interinos esperan que ahora alguien pida explicaciones por la elaboración de una lista de nombres para impedir una concentración «pacífica».