Entendimiento

| MARGA MOSTEIRO |

SANTIAGO

NO HABÍA muchas más opciones. Los miembros del Real Aero Club de Santiago estaban casi obligados a resignarse a la mudanza de sus instalaciones ante el inicio más o menos inminente de las obras del aeropuerto. El problema ahora será, una vez asumido el compromiso de marcharse, buscar una solución para que la ciudad no pierda una infraestructura de élite que reporta ingresos cuantiosos a la economía de la ciudad. Todos parecen tener claro que Bando será el destino del nuevo campo de golf, pero aún falta por determinar las condiciones de esta opción. Si es el Ayuntamiento el que paga el terreno, cuáles serán las condiciones de la cesión y, en el caso de que los recursos del Concello se quedan lejos de la oferta de Defensa, si el Real Aero Club estará dispuesto a arrimar el hombro y pagar la diferencia. Las incógnitas son muchas y el tiempo para resolverlas, poco.