Reportaje | El parque carece del sistema de localización Los funcionarios de Santiago atienden servicios en la comarca sin disponer de medios para cumplir con la principal permisa en las emergencias: llegar lo antes posible
01 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l parque de bomberos de Santiago cuenta con 75 funcionarios adecuadamente formados para responder ante cualquier situación de emergencia (en verano quedaron algo menos de la mitad del personal por vacaciones y bajas). Pero falla una de las cuestiones fundamentales en los servicios de emergencia: los medios técnicos. Una vez que los bomberos llegan al lugar del siniestro están en condiciones de afrontar la situación de riesgo, pero el problema es precisamente conseguir llegar al lugar y, sobre todo, hacerlo en un tiempo razonable tratándose de emergencias. Resulta que si el aviso proviene desde cualquier calle del casco urbano, los bomberos consiguen llegar en minutos. Los conductores tienen más o menos claro por dónde ir para llegar en el menor tiempo posible. Ahora bien, si el aviso llega de la zona rural la cosa se complica, y no es adecuado guiarse sólo por la intuición o dejarse llevar por la experiencia. El auténtico problema surge cuando tienen que desplazarse a una aldea de cualquiera de los municipios de la comarca. Ya está liada. El parque comarcal empezó a funcionar en la práctica y en la teoría, pero nadie pareció reparar en el nada despreciable tema de la localización de los núcleos de población. Es posible que alguno de los responsables de la creación del parque pensará que los bomberos, sólo por ser bomberos, tienen incorporados en sus cabezas un programa informático con la cartografía de la comarca. Pues resulta que no. En estos casos, los bomberos tienen que fiarse de la buena estrella que parece acompañarles para conseguir no sólo llegar, sino lo que es más importante, llegar a tiempo. Por ahora, afortunadamente, no ha habido situaciones graves. Pero resulta poco serio que los bomberos tengan que ser guiados por los vecinos para llegar a una aldea, donde, por ejemplo, arde una casa. Aún es más increíble, por que cualquiera puede acceder a un navegador para localizar la mejor ruta para llegar a cualquier punto geográfico de Galicia. El coste de este programa resulta irrisorio (unos doscientos euros) al compararlo con el de los vehículos entregados recientemente por la Diputación, que están dotados con el equipo del GPS, que no está operativo. Nadie sabe exactamente por qué no funciona, ya que no recibieron formación adecuada. Pero, el problema parece radicar en que no tienen programa informático. En fin, que lo mejor será que cada uno envíe al parque un croquis con la mejor ruta para llegar a casa, por si acaso. Aún más esperpéntico es el sistema de comunicación: teléfono móvil y radio teléfono. Ambos funcionan por ondas y tienen el mismo problema. En zonas de sombra son aparatos decorativos tan útiles como el tam-tam. Para este problema también hay solución: la red tranking, sistema de comunicación interna que tampoco funciona. Mientras, los bomberos siguen esperando negociar (lo ordena una sentencia judicial) para resolver los problemas de la creación del parque comarcal. La única oferta recibida fue entregada por un ordenanza en una hoja sin membrete ni fecha y que, según fuentes de los bomberos, no fue confirmada ante ellos por las autoridades locales como una oferta oficial.