Crónica | Mitin del PSOE en Fontiñas Los candidatos socialistas alimentan su ego y su optimismo tras sentir el aliento de un barrio que nunca les ha fallado
14 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?i el cambio dependiera del barrio de Fontiñas, más que un vuelco electoral habría un revolcón. Que hablen las cifras: en las últimas generales, las del 14-M, de los 7.627 votantes convocados a las urnas en esta zona de la ciudad 2.101 votaron al PSOE; 978 al BNG; y 1.888 al PP. Otro Pepe, Blanco, firmaría con los ojos cerrados una paliza así de la cuestionada coalición. Ayer, los estrategas locales de la campaña electoral decidieron navegar con el viento a favor -primero en Fontiñas y luego en Bertamiráns- y por eso los candidatos socialistas de Santiago se sintieron como en casa. Se encargó de reconocerlo el último en intervenir en el mitin, el alcalde Sánchez Bugallo, quien tampoco tuvo reparos en recordar que el barrio se diseñó e impulsó desde el Gobierno tripartito, a finales de los 80. Fontiñas es una zona rica en pluralidad -los gitanos conviven alegremente con diputados del Congreso- pero también en dotaciones públicas, de las que presumió el regidor socialista, quien también admitió que los vecinos siempre habían sido muy agradecidos en las urnas. Ayer también lo fueron en aplausos. Bugallo, cosa rara, fue capaz de arrancar hasta cinco reacciones espontáneas del público, que jaleó la fina y elegante ironía con la que convirtió en polvo las cuatro legislaturas del Partido Popular. De su voz apagada salió una perla chisposa: «Nestes 16 anos Galicia so conseguiu ser líder en festas da tortilla e dos berberechos». Risotada de los cerca de 150 asistentes. Crecido y con voz firme, como de rey mago, estuvo el candidato Luis Toxo, que demostró que va a dar mucho más juego como orador en O Hórreo que en el pazo de Raxoi. El veterano edil tuvo el atrevimiento de sacar de su bolsillo un programa del PP en vez del socialista, y con habilidad fue desgranando el panfleto. Se mofó de una errata -al parecer habla de medidas para defender «a lingua galela »- y lo resumió con una frase: «Din que van facer garderías que non fixeron en 16 anos en polígonos industriais que tampouco fixeron nese tempo». Toxo, apresurado en su despedida pues le esperaban en Ames, se olvidó de presentar a su compañero de fatigas durante esta campaña, Xaquín Fernández Leiceaga. Xocas es más tímido, más austero, y no tiene tanta cara como su colega de gobierno, pero aún así se atrevió a hacer bromas con la visita de Fraga a Corporación Dermoestética o la charanga de Baltar, que son chascarrillos que un público entregado como el de ayer suele agradecer. El ambiente se prestaba para lucirse, y el PSOE salió con la autoestima por los cielos. Todavía nublados, por cierto.