Minimalismo electoral

Juan María Capeáns Garrido
Juan Capeáns SANTIAGO

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

Crónica | Mitin del BNG en Villestro La candidata Ana Pontón habló para 32 vecinos del rural compostelano y en veinte minutos zarandeó a conciencia 15 años de Gobierno popular: menos sigue siendo más

13 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La campaña es distinta en Villestro. En la parroquia compostelana que tuvo a Fraga como vecino durante casi tres lustros no hay movimiento de coches oficiales, ni focos, ni atriles, ni jóvenes estupendos portando cartelitos con mensajes ñoños. La candidata nacionalista Ana Pontón se presentó en el moderno e inmaculado centro sociocultural de la parroquia compostelana con una puesta en escena reducida al mínimo, pero armada con una peligrosa metralleta verbal que en menos de veinte minutos, sin tiempo para las descalificaciones, dejó al desnudo cuatro legislaturas con el PP al frente de la Xunta. La número cuatro por la provincia de A Coruña fue un torrente de ideas en positivo (guarderías, residencias para ancianos, servicios básicos...), pero también percutió con fuerza contra el gobierno popular, «que perdeu moitas oportunidades por non saber xestionar a Xunta». El público, 32 personas contadas, atendía como si la parlamentaria fuera una maestra de escuela. Las mujeres, en las filas de delante, y los hombres, al fondo. A la candidata se le vio más natural cuando no recurrió a las ideas fuerza de su líder: que si el PP y el PSOE están más pendientes de Madrid que de Galicia; que si los jóvenes se marchan a Canarias... De hecho, Ana Pontón empezó mejor que terminó. Primero, porque al acabar aplaudió su propia actuación, algo que parecía reservado a los concursantes del Un, dos, tres y a las focas del parque de atracciones. Y segundo, porque nada más iniciar su discurso hizo una promesa que cumplió: ser más breve que Néstor Rego. El edil nacionalista arropó a la candidata y no dudó en vender en varias ocasiones la gestión municipal en Santiago como una garantía, en contraposición a la «demostrada incompetencia» del PP. En su intervención dijo no comprender que el presidente de la Xunta se presente a estas elecciones con propuestas como la de crear 120.000 puestos de trabajo nuevos. «Tiveron quince anos para facelo», se quejaba Rego. Pero ojo. Fraga y los populares no fueron el único blanco de su discurso. El concejal arreó con fuerza al candidato Touriño, al que acusó de ser un subordinado de Zapatero y de no llegar a la gente, y aunque un mitin en Villestro pueda sonar lejano, al Gobierno central también le debieron pitar los oídos tras su intervención de ayer. Al final de todo, un asistente intervino y resumió el acto mejor que el cronista: «Non se poden dicir máis cousas en menos tempo. O problema é que hai que lembralas».