«No sé por qué lo hice»

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

Crónica | Una mujer admite haber sustraído miles de euros a su yerno Una viuda se enfrenta a una pena de cinco años de prisión y la devolución de 45.000 euros que sustrajo poco a poco del maletín del marido de su hija

31 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?os veces tuvo que repetir su declaración J.A.F., la mujer acusada de robar varios miles de euros al que entonces era su yerno, S.P. También éste fue llamado dos veces, al igual que su ex mujer, R.C.A. La informática jugó una mala pasada ayer al personal del Juzgado de lo Penal Nº 2 y, cuando ya había transcurrido una hora de juicio y prestaba declaración la hija del denunciante, M.E.P.C., fue necesario reiniciar la vista porque no se había grabado nada. No hubo grandes diferencias entre la primera y la segunda declaración de J.A.F. En ambas reconoció haber «cogido» unas cinco o seis veces diferentes cantidades del maletín que su yerno guardaba bajo la mesa del despacho. La vez que más sustrajo fue 3.600 euros y en otras ocasiones 1.200 y 1.800 euros. La ahora ex suegra no supo precisar la cantidad de dinero que «retiró» en diversas ocasiones y a lo largo de varios años. Reconoció que, sólo en una ocasión, precisó la ayuda de un instrumento cortante para forzar la cerradura. No fue capaz de explicar por qué lo hacía. Cuando la abogada de la acusación le preguntó si era consciente de lo que hacía, J.A.F. fue clara: «Si fuera muy consciente no lo hacía, ¿no cree?». Dijo que, después de declarar en el cuartel de la Guardia Civil, pidió perdón a su yerno y pensó que todo se arreglaría sin más. Incluso, aquella noche durmió en la casa de su hija y su yerno. La mujer, de 66 años, aseguró ayer que no contaba el dinero y que lo ingresaba en varias cuentas bancarias. Las desapariciones se produjeron tanto en la casa que compartieron el matrimonio con la mujer, autora de los hechos, como en la vivienda en la que a partir del 99 residía sólo el matrimonio y la hija. El demandante, S.P., reiteró en varias ocasiones que el maletín estaba cerrado con una clave numérica que cambiaba con cierta frecuencia. «Era por precaución, pero no fue suficiente». El hombre dijo que no guardaba el dinero en una caja fuerte o en el banco porque «en casa no entraba nadie, sólo la familia». El yerno considera que sólo puede demostrarse el robo de unos 45.000 euros, pero considera que podría haber sido más. De acuerdo con S.P., la alarma surgió cuando se percató que faltaba un sobre rotulado por él mismo con una inscripción que decía «un kilo» y que en otro sobre, donde tendría que haber 10.217 euros, sólo había 4.200 euros. La denuncia fue interpuesta en el 2001 y la suegra fue detenida el 13 de marzo del 2002. Inicialmente, las sospechas se dirigieron hacia una vecina, cuya casa fue inspeccionada por la policía. S.P. aseguró que su mujer le insinuó que podía ser la vecina. El día que fue detenida su ex suegra, S.P. explicó que estaba en Baiona y que al llegar a casa intentaron convencerle para que retirara la denuncia. Aseguró que su mujer le amenazó con separarse y que escuchó como su ex esposa le decía por teléfono a un hermano «a ver qué hacemos con él, porque no cede». La ex mujer del denunciante, R.C.A., aseguró que desconocía las actividades de su madre. Recordó que su ex marido le dijo una vez en Boiro que faltaba dinero y le preguntó si ella había cogido 80.000 pesetas. Luego no volvieron a hablar de ello, porque las cosas del dinero las llevaba su marido. R.A. indicó que su madre tomaba entonces pastillas debido a una depresión, que ahora se ha agravado. Aunque ella nunca le dio dinero a su madre, sí lo hacían sus hermanos, que también le compraban regalos. R.C.A., a preguntas de la Fiscal sobre si ella también reclamaba a su madre la devolución del dinero, por tener entonces bienes gananciales, dijo que no. Dos hijos y una hija de la acusada también prestaron declaración. Todos coinciden en desconocer lo que hacía su madre y aseguraron ayudarla económicamente, ya que sólo vive de la pensión de viudedad. La declaración de la hija del denunciante, M.E.P.A., tampoco permitió descubrir las razones que motivaron a su abuela a sustraer el dinero del maletín. Terminaron las declaraciones. La defensa pidió la libre absolución. La acusación ratificó la petición de cinco años de cárcel y el pago de 45.076 euros. La Fiscal rebajó la petición de cárcel, dejándola en dos años y una indemnización de 22.237 euros, porque la hija de la acusada renuncia a su parte. La juez zanjó la sesión con el «visto para sentencia».