El proceso se inció en 1968 y está totalmente parado desde 1999 A finales de los 90 la falta de dinero dejó inacabados los trabajos en las pistas y sin marcar fincas
21 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?os propietarios de las fincas de la parroquia de San María de Cesar y Santo André de Barciela deberían ser, por lo menos, premiados con el galardón a la paciencia. El título se lo han ganado a pulso. Corría el año 1968 y mientras en París se escuchaban aires de protesta, en Cesar sus vecinos asistían al primer paso de la concentración parcelaria con el levantamiento de los planos de las parcelas. Han pasado ya 37 años y medio desde aquel acto y aún siguen esperando el final de la concentración parcelaria. ¿Merecen o no el título a los más pacientes? Ya lo merecían en 1987, 17 años después, cuando volvió a producirse un movimiento en el expediente parcelario de esta parroquia, que tampoco supuso un gran avance. En diciembre del 87, la Xunta de Galicia declaró (y no es un chiste) la urgente ejecución de la concentración parcelaria de Cesar y Barciela con una extensión de 1.180 hectáreas y una fecha de finalización fijada en marzo del 89. Supuesta tranquilidad Los vecinos vivieron unos meses de tranquilidad, al ser sorpendidos en enero del 88 con la noticia de que se había terminado la clasificación de las tierras. Pero sólo había sido un espejismo. Sería necesario esperar hasta octubre del 92 para ver terminadas las encuestas de las bases definitivas. Nada se volvió a saber de la parcelaria hasta octubre del 94, cuando se presentó el proyecto provisional de adjudicación de las nuevas parcelas. Hasta dos años después no se conocería el proyecto definitivo. Entre septiembre del 96 y octubre del 97, ante la aparición de problemas por el reparto, no se movió un solo papel. Los vecinos recuerdan que, con la llegada de un nuevo director xeral de Concentración Parcelaria, en noviembre del 97 se produjeron una serie de reuniones con los afectados para solventar las discrepacias. Los propietarios reclamaron en octubre del 98 más recursos económicos a la Consellería, al considerar como insuficientes los 50 millones de pesetas (entonces no se pensaba en euros) para abrir pistas y marcar las nuevas fincas. En el 99 se anuncia la toma de posesión provisional de las nuevas fincas. En este mismo año, las máquinas abandonan la parroquia por falta de dinero para terminar de abrir pistas y marcar fincas. La Consellería anuncia que se está redactando un proyecto de 35 millones de pesetas para acabar las obras. Los afectados preguntaron en el 2000 por el proyecto, que seguía en fase de redacción. Cinco años después, los vecinos de Cesar y Barciela siguen esperando. Mientras tanto, muchos son los que no pueden pedir créditos para las fincas, ni hacer casas, ni plantar árboles.