La ocupación de la Casa de Acollida acentúa la tendencia a la baja

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

En el primer trimestre hubo trece mujeres, de las que cuatro no ingresaron por maltrato El Concello descarta cerrar el servicio, pero se plantea introducir modificaciones

18 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?a ocupación de la Casa de Acollida de Mulleres Maltratadas de Santiago acentúa este año la tendencia a la baja iniciada ya en el 2004. De acuerdo con la memoria del primer trimestre del año, en las instalaciones municipales se hospedaron trece mujeres y once niños, de los que dos mujeres y un niño correspondían a ingresos del 2004. Asimismo, se reduce el promedio de duración de las estancias, que ahora es de 23 días. Desde enero y hasta finales de marzo, la casa no estuvo llena en su totalidad e incluso fue posible acoger a mujeres que, sin atravesar por situaciones de maltrato, precisaban de un lugar de acogida debido a problemas sociales. De las trece mujeres de este trimestre, cuatro responden a este perfil. Las acogidas en la casa son de A Estrada (1), Santiago (6), Ribeira (2), Boqueixón (1) y Vigo (1). En sólo dos casos, las mujeres acudieron directamente a este servicio de acogida, mientras que el resto fueron derivadas por las policías Nacional, Autonómica o la Local de Ribeira. También se produjeron ingresos a petición de la propia concejalía de Muller del Concello de Compostela. En cuanto a la nacionalidad, el cuarenta por ciento de las mujeres acogidas eran extranjeras. Concretamente, cuatro estaban en situación irregular en el país. Las nacionalidades de las extranjeras son: ucraniana, brasileña, venezolana y cubana. La vinculación de las once mujeres que ingresaron en la casa a lo largo de este trimestre con su agresor fue dispar. En cinco casos, el supuesto agresor es la pareja habitual; en tres, la vinculación es paterno-filial; y, los otros tres casos fueron de marido, ex-compañero y sin relación. Víctimas de violencia Las once mujeres que ingresaron en estos tres meses sufrieron violencia física y psicológica, pero cuatro de ellas también sufrieron violencia sexual y cinco violencia de tipo económico. La media de edad de las mujeres acogidas en las instalaciones de Santiago es de 25 años, siendo la de mayor edad de 39 años y las más jóvenes tres de 21 años. La formación de las mujeres maltratadas es de estudios primarios en nueve casos y en dos de bachillerato. Los niños (todos hijos de las mujeres acogidas) fueron diez con una media de edad de seis años, si bien oscilaron entre los tres meses y los quince años.