La comarca de Barcala transfirió 4,5 millones de kilos de leche

Emilio Forján NEGREIRA

SANTIAGO

La parroquia bañesa de A Riba ha perdido seis explotaciones ganaderas en esta campaña En Negreira, Brión, Ames y A Baña se tramitaron 64 expedientes de venta de cuota láctea

14 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?a reciente campaña de transferencias de cuota láctea arrojó un resultado de 4,5 millones de kilos de leche transferidos en el computo global de los cuatro concellos que dependen de la oficina agraria comarcal de Negreira, como son Brión, Ames, A Baña y el municipio negreirés. Los dos concellos de la comarca de Barcala encabezan el ránking en cuanto a número de cabezas y explotaciones. En ambos se han concentrado la mayoría de las transferencias hasta el punto que parroquias como la de A Riba, en el municipio bañés, media docena de ganaderías han transferidos sus cuotas, quedando una sola operativa. Las transferencias entre explotaciones alcanzaron la cifra de 64 solicitudes, lo que equivale a decir que otras tantas ganaderías de la comarca barcalesa cerrarán su producción. El volumen transferido supera los tres millones de euros, según informaron desde la oficina agraria comarcal de Negreira. Una parte de dicha cantidad procede de otros municipios como Dumbría, Tordoia, Mazaricos, Rois o Paradela (Lugo). Por su parte, los concellos que más cantidad de cuota adquirieron en Barcala fueron los de Santa Comba, Mazaricos y en menor medida Dumbría. En cuanto a la cuota foránea, adquirida a explotaciones de fuera de Galicia, el volumen es de 300.000 kilos de leche pertenecientes a seis ganaderías. En su mayor parte se trata de cuotas procedentes del País Vasco, «onde os nosos gandeiros compran bastante cota por ser máis barata ca que se vende aquí», comenta Xosé Vilariño, responsable de la oficina agraria de Negreira. La diferencia es de 0,72 euros el kilo en Galicia a 0,54 euros en el caso de los vascos. Otras comunidades como Cantabria también exportan cuotas lácteas al Val de Barcala. En este caso son cuotas caracterizadas por tener muy poca grasa, lo que, según Vilariño, «báixalle moito a calidade ás cotas galegas». Las transferencias con explotaciones o fusión entre ganaderías arroja un volumen próximo al millón de kilos de leche. Según Xosé Vilariño, «é unha das opcións máis interesantes por canto permite crear máis man de obra e aproveitar os terreos que non se abandonarían» evitando que pasen a utilizarse para usos forestales, «pagándose moito máis o ferrado de labradío, porque aínda que se perda o valor dos dereitos de producción non perderíamos o valor dos terreos». Por lo que se refiere al volumen de las cuotas transferidas, se contabilizan desde 170.000 kilos de leche en una explotación de Negreira hasta cuotas de sólo 9 kilos. Por edades, los ganaderos que abandonaron sus derechos de producción tienen algunos desde los 30 hasta los 60 años. Xosé Vilariño asegura que en el caso de jóvenes con poco más de la treintena cumplida «están dispostos a emigrar para a construcción ou servicios en Canarias» a pesar, dice, de que el mercado laboral «non sexa o máis axeitado para absorver esta profesión». Compra de pisos Y es que la despoblación del rural gallego avanza a pasos agigantados, aunque, según Vilariño, «o número de explotacións non se reduce, pero sí as gandeirías con producción de leite». De momento, señala este técnico, el problema de la restructuración láctea no será tan palpable, «xa que a xente dispón de soporte económico pola venda das súas cuotas». Sin embargo, el futuro traerá graves repercusiones «e acentuará o despoboamento no medio rural». La mayor parte de las inversiones procedentes de la venta de cuota láctea irán a parar al sector inmobiliario con la compra de pisos en las principales urbes en desarrollo, como es el caso de Negreira. Los efectos del abandono de la producción láctea también salpicarán a las principales empresas que intervienen en la recogida y comercialización de la leche, lo que podría perjudicar a empresas como Feiraco o Lácteos Pérez.