En directo | La piscina de Padrón ofrece por vez primera natación para los más pequeños La iniciativa, que goza de gran aceptación, está planificada para niños de menos de tres años
12 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Entre los usuarios de la piscina municipal de Padrón hay un grupo un tanto especial, quizás porque sus integrantes usan bañadores desechables, duermen la siesta antes de la clase y repiten, a veces, después de ella. Además, meriendan como nunca y, sobre todo, protestan a la hora de salir del agua. Son los usuarios más jóvenes, diez en total, que asisten al curso de bebés que se imparte por primera vez en la piscina de Padrón y con gran éxito, no sólo por lo que disfrutan los propios niños sino también madres, abuelas o tías. Ayer, la más pequeña tenía 14 meses y el mayor tres años cumplidos, la edad tope para poder asistir a esta actividad, ya que a partir de los tres años hay cursos de natación más tradicionales. Y es que los bebés no acuden a la piscina a aprender a nadar, sino a familiarizarse con el agua, a perderle el miedo y, sobre todo, a pasarlo bien, tal y como relata la monitora que atiende al grupo. Cada uno un poco a su aire, los bebés se adaptan al medio, se preparan para cuando tengan edad de asistir a cursos de natación y mejoran su flotabilidad entre risas, gritos y, a veces, algún que otro lloro. Con cinturón o manguito, su estancia en la piscina ayuda, además, a que se sientan más unidos a su madre o a la persona que está con ellos, así como a estar en grupo, con amigos y compañeros. Con el tiempo, recordarán su paso por la piscina como una experiencia agradable y no les dará miedo repetir. Y es que la instalación tiene las mejores condiciones para que los más pequeños disfruten y se sientan como verdaderos peces en el agua: los días de clase, martes y viernes a partir de las cuatro y cuarto de la tarde, se sube la temperatura del agua hasta casi los 30 grados centígrados; tienen todo tipo de juguetes de agua, desde el típico patito hasta palas, rastrillos y pequeñas pelotas de goma. Los adultos lo pasan tan bien como los pequeños, sólo con ver cómo disfrutan estos últimos. Además, según el testimonio de algunas madres que han inscrito a sus pequeños, la clase en la piscina mejora el apetito de los niños, que «merendan moi ben» después de salir, e incluso, dicen satisfechas, duermen mejor. Eso sí, alguno necesita una buena siesta antes de la clase e incluso repite sueño después de merendar, a la hora del paseo. Éste es el primer curso para bebés que imparte la piscina que, a esas horas de la tarde, está prácticamente disponible para los pequeños, aunque éstos utilizan únicamente una calle.