En eterno desencuentro

La Voz

SANTIAGO

Análisis | Los mentideros del poder ordense El rumor de la ruptura entre Martino y Regos viene de lejos sin que hasta ahora se haya consumado el divorcio definitivo

04 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Martino y Regos. Su relación como números uno y dos del PP de Ordes es la historia de un largo proceso de divorcio que nunca llega a consumarse. Los asiduos al quehacer político en el Concello son conscientes de que las cosas entre alcalde y teniente no andan bien. A duras penas comparten pleno -en ellos, Regos limita muy mucho sus intervenciones y permanece al margen de tiroteos dialécticos-, y se evitan si la ocasión lo permite. Martino ejerce con celo la labor de gobierno y la oposición lo acusa de concentrar en su persona cualquier decisión -«razones de operatividad», según el alcalde-, utilizando a sus concejales como levantadores de mano en las votaciones. Mientras, el segundo edil vaga como alma en pena por el Ayuntamiento -cuando está-, consciente de su escaso margen de maniobra. Tras las acusaciones de Regos atacando el modo de actuar de Martino y el estado del gobierno ordense, sólo queda aguardar si irán acompañadas de los movimientos que permita la aritmética política. El PP cuenta con nueve concejales, por los ocho que suman BNG, PSOE y CDI. Los nacionalistas eluden cualquier acción y se limitan a decir que «a segunda forza é o BNG». El PSOE tiene firmado un pacto antitransfuguismo y la Xunta anda cerca. El CDI guarda silencio a sabiendas de que a río revuelto, ganancia de pescadores. Sólo falta saber si la ruptura se consuma y si Regos cuenta con apoyos.